EEUU sopesa una incursión terrestre que podría alargarse una semana y en la que sus militares quedarían expuestos al fuego iraní, según una exclusiva de 'Wall Street Journal'. En las negociaciones que Washington dinamitó cuando inició los bombardeos y magnicidios, la opción de entregar el uranio ya estaba encima de la mesa.
Tel Aviv defiende su ofensiva sobre el país como una acción "preventiva" ante las hipotéticas armas atómicas de su adversario. ¿De verdad las tienen ya? ¿Están muy cerca? ¿Con el daño causado ya no podrán armarlas?
Su líder supremo, Jamenei, sostiene que el texto "contradice la creencia de nuestra nación en la autosuficiencia y en el principio de ‘podemos’". Un jarro de agua fría a las publicaciones que afirmaban que podría haber acuerdo este mismo miércoles.
La amenaza de Teherán de emplear "armas no usadas" hasta ahora contra Israel y los ataques cruzados entre las dos capitales avivan el debate sobre las armas de destrucción masiva. Los ayatolás insisten en que no tienen interés en ellas.
Esas armas, según la diplomacia rusa, causan "una nube radiactiva en movimiento y pequeñas partículas" que causas problemas respiratorios, en riñones y en hígado.
Rusia ha avisado reiteradamente que "respondería en consecuencia" si se emplea en los tanques occidentales un "componente nuclear". Habla ahora de "acto criminal".
El visto bueno se incluye en un nuevo paquete de ayuda militar a Kiev de 175 millones de dólares. Moscú ya avisa de que se tratará de un "acto criminal".
No es la primera planta que lo produce, pero que esta planta se sume es un desafío, con la renovación del acuerdo con Occidente estancada y protestas nunca vistas en sus calles.