Danny Orbach, historiador militar: "Para recuperar el uranio iraní harían falta miles de soldados durante varios días; la última vez que EEUU intentó algo así en Irán murieron ocho militares americanos"
El especialista se refiere al complejo panorama que deben enfrentar las fuerzas armadas estadounidenses si pretenden arrebatarle el mineral a Irán.

Estados Unidos quiere evitar a toda costa el desarrollo de armas nucleares por parte de Irán. Es por ello que desde hace unas semanas las tropas norteamericanas, en colaboración con el ejército israelí, invadieron el territorio iraní, iniciando un conflicto bélico, el cual ha tenido repercusiones económicas y comerciales a nivel global.
En los últimos días, el presidente estadounidense, Donald Trump, se refirió al tema a través de su red social Truth Social. "Lo que me importa mucho más que el petróleo es impedir que un imperio malvado, Irán, adquiera armas nucleares y destruya Oriente Medio, o incluso el mundo entero", dando a entender que para su gobierno prima la defensa militar antes que las consecuencias del mercado mundial.
Todo reace en el uranio; es relevante resaltar que este elemento químico es fundamental para el diseño de las armas nucleares. Los persas tienen bajo su poder, enterrados a 200 metros de profundidad, casi 440 kilogramos de uranio enriquecido al 60%, según informa un artículo por el medio francés Le Monde.
Una intervención compleja de realizar
El gobierno americano ha contemplado realizar una intervención terrestre para apropiarse del metal radioactivo. Sin embargo, es una tarea que implica un alto riesgo y requiere un amplio escuadrón de soldados. Así lo manifiesta el historiador militar, Danny Orbach.
"Para recuperar el uranio iraní harían falta miles de soldados durante varios días; la última vez que EEUU intentó algo así en Irán murieron ocho militares americanos", sostiene. Cabe recordar que en 1980, en la operación denominada "Garra Águila", ocho miembros americanos fallecieron cuando intentaron liberar a los rehenes de la embajada estadounidense en Teherán.
Otros expertos en la materia enfatizan en el mismo sentido que Orbach, detallando que la acción militar no sería simple. "Israel presiona para que se lleve a cabo esta operación, pero el ejército estadounidense la considera peligrosa y ha informado a la Casa Blanca. Destruir el equipo en el lugar sería complicado; probablemente habría que trasladarlo a otro sitio", comenta Ian Bremmer, fundador del grupo de Eurasia Group, una consultora de riesgos políticos.
Por su parte, Jeffrey Lewis, especialista del Instituto Middlebury de Estudios Internacionales en Monterey, California, afirma que "una explosión no quemaría el uranio enriquecido. Pero podría dispersarlo de tal manera que su recuperación sería larga y difícil", concluye.
