El PP reclama a Vox que decida ya si quiere entrar en los gobiernos autonómicos: "Sólo han puesto excusas y ya está bien"
Génova confía en que los acuerdos con Abascal lleguen pronto y en Extremadura podría incluso ser "inminente". Alivio entre los barones del PP ante el posible "techo electoral" de Vox: "El bloqueo y los líos internos acaban perjudicando".
Génova ha digerido placenteramente el resultado de las elecciones en Castilla y León del pasado domingo. Una vez que se daba por descontado que los votos de Vox serían necesarios para armar una mayoría absoluta, la dirección nacional del PP sintió alivio al comprobar que no sólo su candidato, Alfonso Fernández Mañueco, ganaba las elecciones y ampliaba su apoyo, sino que su rival por el mismo espacio político crecía menos y fracasaba en su intento de superar la barrera psicológica del 20% de voto.
Un panorama que refuerza ahora al PP en la tarea que implícitamente todos habían pospuesto hasta que los castellanos y leoneses emitieran su veredicto: las negociaciones para armar gobierno en Extremadura, Aragón y en esta última región.
Ya en la noche electoral, fuentes del PP comenzaban a deslizar que a Vox le había hecho "daño" su voto en contra de la investidura de María Guardiola y sus dificultades para hilvanar acuerdos en estos tres territorios. El clima de conformidad, pero no de alegría, era evidente el domingo entre los seguidores de Vox, que esperaban un resultado aún más contundente para prolongar el estado de euforia demoscópica que vive la formación desde hace varios meses. Paradójicamente, conseguir el mejor porcentaje de voto en unos comicios generales o autonómicos (18,9%) se sintió más como una decepción que como un hito.
Pero una vez que las urnas han hablado (teniendo en cuenta que las andaluzas de junio quedan todavía lejos), el PP confía en cerrar pronto y rápido los acuerdos de gobierno en estas tres regiones. Este lunes, ante la Junta Directiva Nacional del PP, Alberto Núñez Feijóo recordó que lo que toca ahora es entenderse e instó a su socio a que deje de "jugar" con la gobernabilidad de los territorios. "Nadie ha dado razones para bloquear. Sólo se han puesto excusas y creo que ya está bien", dijo.
En Génova consideran que el acuerdo llegará en los tres territorios. De hecho, en Extremadura, el anuncio del pacto podría ser inminente. La gran pregunta todavía es si Vox finalmente pedirá entrar en los gobiernos o si sostendrá al PP desde fuera con el cálculo electoral de llegar lo mejor posible a las generales del próximo año.
Al respecto, Abascal aseguró ayer que están dispuestos a cogobernar con el PP "si hay acuerdo programático". "Feijóo se ha hartado de decir que Vox no quiere entrar en los gobiernos, no quiere asumir el desgaste, que no tiene valor y que sale corriendo. Pues tengo que decirle que sí, que Vox tiene que gobernar en las tres regiones", indicaba el líder de Vox. No obstante, Abascal ha insisto en que primero debe hablarse de "medidas concretas, plazos de cumplimiento y garantías", y después abordarán "los sillones".
En todo caso, fuentes de Vox niegan que vaya a alcanzarse un pacto global para las tres regiones y que el orden de los acuerdos no será necesariamente el mismo que el de los comicios celebrados.
A día de hoy, los barones del PP siguen teniendo dudas sobre si Vox finalmente pedirá consejerías o se dedicarán a apoyar de forma externa. "En democracia hay que sentarse a tomar decisiones. La pregunta es si ellos están dispuestos a hacerlo", señala el entorno de uno de los barones implicados en las negociaciones. Y añade: "Si quieren entrar, no vamos a poner problemas. Eso no será una excusa para no llegar a un acuerdo".
Fernández Mañueco ya ha dicho públicamente que prefiere un gobierno solitario, después de su complicada coalición durante dos años con García-Gallardo. Pero los barones del PP asumen que los acuerdos que se alcancen en los diferentes territorios estarán "más o menos" coordinados entre sí y que las exigencias serán similares.
El resultado en Castilla y León también ha dado a Génova y a los barones autonómicos un balón de oxígeno tras meses comprobando el ascenso imparable de Vox en las encuestas. Algunos de ellos, incluso, creen que ya han podido tocar su "techo electoral". "El bloqueo y los líos internos acaban perjudicando. Corres un riesgo cuando transmites al electorado que tu voto no es útil", sostiene uno de estos dirigentes en conversación informal. Por eso, en el PP andaluz sonríen ante la cita electoral del mes de junio: conservar la mayoría absoluta ya no es una quimera.