“No hay visos de pacto. La amnistía lo revuelve todo aún más”

“No hay visos de pacto. La amnistía lo revuelve todo aún más”

Sánchez y Feijóo se verán en Moncloa, pero el contexto no ayuda a pactar el CGPJ. “No puede estar pactando con Puigdemont el lunes y con nosotros el martes”, resume un barón del PP. 

Pedro Sánchez, junto a algunas de sus ministras el pasado miércoles en el CongresoEuropa Press via Getty Images

No se puede decir que los primeros compases de la legislatura estén siendo fáciles para Pedro Sánchez. La amnistía y sus derivadas continúan monopolizándolo prácticamente todo, con los independentistas sin levantar el pie del acelerador; su vicepresidenta Yolanda Díaz ha visto como su grupo parlamentario ha saltado por los aires y Podemos se ha ido al Mixto; nombramientos como el de Miguel Ángel Oliver para la agencia EFE han generado una enorme polémica; y la oposición está en pie de guerra, acusándole de atravesar cualquier línea roja con tal de mantenerse en el poder. “Pero el presidente ya ha vivido mucho”, trasladan los suyos, que aseguran que está “tranquilo” y con la confianza de que las piezas del puzzle seguirán encajando.

El jefe del Ejecutivo ha optado estos días por regresar a los medios de comunicación y hacer él mismo la “pedagogía” que se le reclamaba desde amplios sectores del PSOE. El lunes, arrancó la semana en los estudios de la Cadena SER con Ángels Barceló; el jueves, despachó con Susanna Griso en Antena3. “No hay caso más pragmático de ‘lawfare’ que el secuestro del Poder Judicial por el PP”, dijo en el primer medio de comunicación. Con Griso, también buscó poner el foco en la renovación del CGPJ, aunque llegó a soltar el siguiente titular que rápidamente copó las portadas: “El PP hubiera aprobado la ley de amnistía si no dependiera de Vox”.

En Moncloa se sienten cómodos si la discusión se centra en el bloqueo de las negociaciones para pactar el Consejo General del Poder Judicial. Cinco años lleva el órgano caducado, como recuerdan prácticamente a diario los portavoces de Sánchez. Desde la Unión Europea, se emplaza a una solución ya, aunque añaden que sería bueno avanzar en el reforzamiento de su independencia, como plantea el PP. “Insistir en la renovación e inmediatamente después iniciar una reforma en línea con los estándares europeos”, en palabras de Didier Reynders, comisario de Justicia, esta misma semana.

  Feijóo, junto a Mañueco y Ayuso el pasado miércolesEuropa Press via Getty Images

En consecuencia, se producirá el enésimo intento de acuerdo, en un contexto de enorme discrepancia y desconfianza. Sánchez ya ha anunciado que convocará a Feijóo a la Moncloa para proponerle unas comisiones de trabajo a fin de alcanzar varios pactos de Estado, incluido el judicial, y el líder de la oposición ha contestado que asistirá. Si bien, el líder de la oposición añade: “Hagamos la ley -para que los jueces elijan a los jueces- y renovemos el Consejo de forma simultánea. Firmemos un pacto, presentémoslo a la sociedad y tramitemos la ley”. Extremo que ya ha rechazado Moncloa.

Un veterano parlamentario del PP ya fuera de la primera línea traduce la situación, en conversación informal con este periódico: “No hay visos de acuerdo. La ley de amnistía lo revuelve todo aún más. ¿Va a pactar al PP el CGPJ mientras el PSOE y sus socios tramitan la ley que Feijóo considera inconstitucional? ¿Con elecciones como las europeas a la vuelta de la esquina? Aquí el problema es que hace mucho tiempo que hasta los asuntos de Estado se utilizan como arma arrojadiza. Sánchez rompió la interlocución con Pablo Casado y ahora con Feijóo tampoco existe. Al votante del PP no le duele que el CGPJ esté bloqueado, le dolería que Feijóo, con la que está cayendo, pacte con Sánchez. El incendio que se montaría sería enorme”.

Incluso quienes dentro del PP creen que habría que acordar, o al menos abrir un canal de comunicación con Moncloa, se muestran muy escépticos: “Feijóo llegó al PP con la intención de renovar y en paralelo Sánchez estaba reformando el delito de sedición. Y todo en un marco de mucha presión. Ahora tenemos la amnistía encima de la mesa y llevamos semanas en la calle denunciando la deriva del Gobierno y pidiendo unas nuevas elecciones. Sánchez no puede estar el lunes pactando con Puigdemont que regrese a España sin pasar por la Justicia y el martes con el PP la renovación del CGPJ. Es todo en delirio”, en palabras de un presidente autonómico.

  Nadia CalviñoEuropa Press via Getty Images

Para Moncloa, todo lo que sea no hablar de la amnistía es un marco favorable. Como ya avanzó El HuffPost, Sánchez ha dado orden a sus ministros de empezar a anunciar desde ya medidas sociales que copen titulares. Y este viernes, en pleno puente de la Purísima, llegó la “buena noticia” por la que el presidente llevaba meses trabajando: Nadia Calviño presidirá el Banco Europeo de Inversiones. Es la primera vez que España, infrarrepresentada en las instituciones comunitarias, se hace con esta presidencia. “¡Enhorabuena, Nadia! Te echaré mucho de menos”, escribió Sánchez en las redes sociales, avanzando que ahora tiene que elegir a un nuevo responsable de Economía del Gobierno.

En todo caso, la polémica sobre la amnistía lejos de disiparse parece que se recrudecerá en los próximos días, para frustración de buena parte del PSOE. Junts y ERC ya tienen sus “verificadores” y el Congreso de los Diputados será escenario la próxima semana del primer pleno sobre la norma y, además, se debatirá sobre las comisiones de investigación exigidas por los independentistas. “Las encuestas en esto no fallan, ni los nuestros lo comprenden. Cuando se habla de la amnistía, agachamos la cabeza”, explica un dirigente de la estructura andaluza. El comentario se repite en Castilla-La Mancha, Aragón o Comunidad Valenciana. La tesis de Sánchez es que acabará pasando como con los indultos, aunque internamente ahora parezca difícil imaginarlo. “Calma, la legislatura será larga”, según uno de sus ministros.

MOSTRAR BIOGRAFíA

Corresponsal político de El HuffPost.