Vivir y morir por España

Vivir y morir por España

El caso de Dawid es un ejemplo de lo que se puede conseguir si se tienen sueños que cumplir y se vive con la ilusión de alcanzarlos. Desfallecer cuando las cosas van mal te lleva a sucumbir. Tener ilusiones te da vida.

La Eurocopa ha terminado pero todavía siguen apareciendo historias que ejemplifican la importancia que ha tenido para gan parte de la sociedad polaca. Son historias de héroes anónimos que han trabajado para que todo saliera bien o de personas que han hecho lo imposible con tal de ver cumplidos sus sueños.

Es el caso de Dawid Zapisek, un chico polaco de 14 años que convive con una atrofia muscular espinal de tipo 1 que está intentando matarle desde que tenía dos años. Es una enfermedad degenerativa que le ha impedido desarrollarse físicamente. Dawid pesa 10 kilogramos y sus huesos son tan frágiles que el abrazo de su madre podría romperle las costillas. Cuando le diagnosticaron esta enfermedad, los médicos dijeron a sus padres que difícilmente superaría los cinco años. Y ahí sigue Dawid, con 14 años y peleándose con el destino.

Una de las cosas que más fuerzas le infunde, si no la que más, es el fútbol: su equipo es el Real Madrid y su selección la española. Cuando se supo que La Roja jugaba en Gdansk, donde él vive, le invitaron a asistir a los partidos de la fase de grupos y a conocer a los jugadores y el seleccionador españoles durante un entrenamiento.

 

Dawid Zapisek y su madre saludan a Vicente del Bosque en Gniewino. Fuente: Facebook de Dawid Zapisek.

Pero España llegó a la final e ir a Kiev era un sueño difícilmente realizable. Su caso apareció en TVP, la televisión pública polaca, y un espectador le regaló la entrada de la final y entre muchos le pagaron el viaje. Aún así, un viaje de este tipo podía matarle, por lo que hubo que tomar una decisión.

"Le pregunté si estaba preparado para morir en cualquier lugar en el que estuviéramos. 'Sí, con tal de que sea en un estadio', me contestó", explicó su madre, Sylwia Zapisek, en una entrevista emitida por la televisión pública polaca. "Un día me miraré al espejo, cuando Dawid ya no esté conmigo, y me diré que he hecho todo lo que mi hijo quiso y que de alguna manera le hice feliz".

Dawid no es español, pero siente los colores de la selección como cualquiera de los que estuvieron en las calles de Madrid para celebrar la victoria de España en la final de Kiev. De hecho, creo que sería justo decir que Dawid ha sentido mucha más alegría que bastantes de los que allí estaban. Él arriesgó su vida por la selección española. Sabía que podía morir en cualquier momento en Ucrania, un país que no era el suyo, en un viaje en avión. Y a pesar de eso decidió que la vida que le faltara no quería vivirla sin cumplir sus sueños.

 

Dawid Zapisek y su madre en Kiev durante la final de la Eurocopa 2012. Fuente: Facebook de Dawid Zapisek.

"¿Qué le ha dado la Eurocopa? Le ha dado vida. En pocas palabras, simplemente le ha dado vida", resumía su madre.

El caso de Dawid es un ejemplo de lo que cualquier persona puede conseguir si se tienen sueños que cumplir y se vive con la ilusión de alcanzarlos. Desfallecer cuando las cosas van mal te lleva a sucumbir ante las dificultades, siendo a lo mejor éstas superables. Tener ilusiones te da vida.

"Nunca pienso en lo duro que es todo esto, en mi enfermedad. ¿Qué ganaría con hacerlo?", explicó Dawid en la televisión polaca. Nadie puede decir que no tenga razón. Mejor es pensar en las cosas que realmente importan.