3.000 metros bajo el mar Arábigo: el plan de India para esquivar el bloqueo de Ormuz con una megatubería de gas de 2.000 kilómetros hasta Omán
Será uno de los canales más profundos del mundo.
India planea construir un oleoducto hasta Omán. Según Focus Online, esta construcción se presenta como la respuesta de India a la incertidumbre que la crisis del Golfo Pérsico ha provocado a nivel mundial. Medirá 2.000 kilómetros y descenderá por las aguas del mar Arábigo. El presupuesto estimado: 400.000 rupias indias (3,6 millones de euros).
Tal y como se avanza, las autoridades de ambos países esperan que el oleoducto sea uno de los canales más profundos del mundo. En algunos puntos, va a reposar a más de 3.000 metros bajo la superficie del mar.
El proyecto tiene una clara intencionalidad: formará un enlace entre el Golfo Pérsico e India, reduciendo así la dependencia del país del transporte marítimo. Al igual que muchos otros países, India recibe mucha carga por barco, que debe ser transportada a través del Estrecho de Ormuz, un enclave especialmente afectado en la guerra de Estados Unidos, Israel e Irán.
Una construcción que ya fracasó
La construcción del un oleoducto no es una idea nueva para ninguna de las regiones involucradas. Según el Instituto de Estudios de Paz y Conflicto de la India (IPCS), los planes de construcción datan de 1985 y están disponibles las correspondientes evaluaciones técnicas y financieras, así como los estudios del lecho marino para la ruta propuesta de los tubos.
Sin embargo, la construcción siempre ha sido foco de críticas y discusión pública. El IPCS cita, en una información recogida en el medio de comunicación, la "falta de voluntad política" y factores geopolíticos como las razones por las que el gasoducto ha estado en un limbo durante mucho tiempo. De hecho, Las versiones anteriores del oleoducto no se construyeron porque los inversores no estaban convencidos de la viabilidad económica.
Problemas de ingeniería
Pero no todos los problemas que han envuelto la construcción de este oleoducto han sido políticos. También en lo que respecta a su construcción y su instalación bajo el agua del mar, que es mucho más complejo que cualquier otro proyecto.
Según la publicación, los ingenieros deben tener en cuenta la presión extrema, las condiciones difíciles en el lecho marino y el acceso limitado. Además, cualquier fuga o fallo técnico "sería difícil y costoso de reparar". "Una y otra vez, es necesario que haya barcos especializados en el lugar y el trabajo se realice con equipos submarinos avanzados", reza la publicación.
Los desesquilibrios en Ormuz motivan la construcción
El Gobierno indio quiere construir el oleoducto como forma de autoprotección. Con el bloqueo de la actividad naviera en el estrecho de Ormuz, el mundo ha sufrido (y sufre) una importante crisis energética. Los países de todo el globo han tenido que aprovechar sus reservas estratégicas para aliviar el mercado. El Gobierno indio ve con buenos ojos la construcción, puesto que serviría para lograr mucha más independencia.