Bárcenas confirma que mandó a un preso a destruir supuestos audios de "M.R." ocultos en "la nube"
"Era Mariano Rajoy", declara el extesorero del PP en el juicio de la ' trama Kitchen', sobre la supuesta grabación que implicaría al expresidente del Gobierno en la contabilidad B del Partido Popular. También sitúa el origen de la operación parapolicial en "la sede" de Génova 13 "por los responsables del partido".
Día señalado de todos los que componen el desarrollo por el juicio de la operación Kitchen, la presunta trama parapolicial orquestada para sustraer al extesorero popular Luis Bárcenas supuesta información sensible e incriminatoria de la contabilidad en negro de la formación. El propio Bárcenas está testificando en la mañana de este lunes, en una serie de declaraciones que han ido apuntalando las tesis de la Fiscalía Anticorrupción y estrechan el cerco contra el propio expresidente Mariano Rajoy, quien declarará el próximo jueves como testigo en la causa, junto a la ex secretaria general del PP María Dolores de Cospedal.
En el primer tramo de declaraciones del ex máximo responsable de las cuentas del partido que gobernó con mayoría absoluta entre 2011 y 2016 ha salido a relucir una de las mayores incógnitas en el caso que se dirime en la Audiencia Nacional. La confirmación de la existencia de supuestos audios que incriminarían a "M.R.". ¿M.R.? Bárcenas ha sido cristalino a la hora de identificar al hombre tras esas iniciales: "Era Mariano Rajoy".
Concretamente, Bárcenas ha asegurado que dio orden de destruir esas supuestas grabaciones relacionadas con Rajoy, durante su estancia en la cárcel de Soto del Real, en la que hizo ese encargo a un recluso especializado en trabajos informáticos. "Le doy la instrucción de que una grabación en concreto la tenga localizada, le doy las claves de acceso a esa documentación y que yo le daré la instrucción de cuándo hay que destruir esa información", ha relatado Bárcenas en el alto tribunal.
Bárcenas: "Algo debió de hacer porque, cuando recuperé la libertad, en la nube no tenía nada"
El extesorero popular ha visionado varios documentos, como la supuesta nota en la que daría esa orden al preso —a cambio de un pago de 4.000 o 4.500 euros— de que eliminase las grabaciones durante una salida por permiso. "Hay que destruir todos los audios, cuando te dé la orden, no debe quedar nada, es mi compromiso, haz el favor de ir recuperándolos", rezaba el manuscrito.
Bárcenas ha señalado que "esa nota guarda relación con lo que tenía que hacer una vez que accediese a los audios relacionados en este caso con M. R. que era Mariano Rajoy", para exponer que "yo creo que algo debió hacer porque yo, cuando luego recuperé la libertad, en la nube no tenía nada", en referencia a lo que describió como "un encargo puntual y remunerado".
Bárcenas no solo ha confirmado la existencia de la propia operación Kitchen, sino que ha situado su origen en el número 13 de la calle Génova: "Se inicia en la sede del PP con el borrado de los discos duros de los ordenadores". "Yo sé que esta operación se inicia por los responsables del partido ese momento y luego tiene un traslado a la parte digamos relacionada, si eso se acredita, en el Ministerio del Interior, pero empieza en el partido", ha subrayado Bárcenas.
¿Qué se escuchaba en el supuesto audio con Rajoy?: "Se da la vuelta en el sillón (...) Lo introduce en el destructor de papeles"
El extesorero popular también ha sido preguntado acerca del contenido de esos supuestos audios. En uno de ellos, ha asegurado, incluso se escucharía al por aquel entonces presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, destruir una hoja con la contabilidad B en una trituradora de papel. La otra se trataría de un encuentro con el político popular y exministro Javier Arenas, "en el restaurante Origen en Sevilla".
Sobre el supuesto momento con Rajoy, Bárcenas ha desgranado que "yo había hablado previamente con Javier Arenas de la contabilidad extracontable que llevábamos" y que "quedaba un saldo, una cantidad de dinero". Entonces, continúa relatando el por aquel entonces aún tesorero del partido en el Gobierno, "y yo subo al despacho de Rajoy para decirle que tengo esa cantidad que no vamos a llevar papeles de ningún tipo, le entrego la última hoja de esos movimientos donde figura el saldo, que le llevo en un sobre del que le hago entrega y que él se queda y ve los documentos".
Así, detalla, fue cuando se produjo la destrucción de lo que era una fotocopia de la contabilidad en B con la trituradora de papel: "Bueno, él se da la vuelta en el sillón, eso se oye en la grabación, lo introduce en el destructor de papeles. El papel, que era una fotocopia, queda destruido y ahí acaba la conversación".
Sobre el supuesto encuentro con Arenas en el restaurante, ha precisado que "yo en ese momento había formalizado ya, después de hablar con Álvaro Lapuerta, un acta notarial donde se recogía cómo gestionábamos los fondos de carácter estable del Partido Popular, los ingresos que se recibían, de quién se recibían y a qué se aplicaban y quién y quién cobraba del partido, y esa conversación fue para hablar de eso".
Bárcenas, sobre el chófer supuestamente captado: "Un sobrecito que me preparó, el equivalente a una caja faraday"
Con todo, los primeros compases de la declaración de Bárcenas en el juicio de la Kitchen han estado marcados por su relación con Sergio Ríos, el chófer que trabajaba para él entre 2013 y 2014, además de para su familia durante los episodios previos y posteriores a su ingreso en el presidio de Soto del Real. De hecho, y a pesar de estar de día libre, fue la primera persona que irrumpió en el domicilio cuando su esposa y su hijo, Rosalía Iglesias y el artista Willy Bárcenas, fueron asaltados y retenidos a punta de pistola por un hombre disfrazado de cura, Enrique Olivares quien falleció sin llegar a entrar dentro del proceso.
Bárcenas ha dibujado el perfil de alguien que ejercía como algo más que un mero conductor, describiéndole como un "chico para todo", pero subrayando que siempre tuvo acceso directo a todos sus dispositivos electrónicos: "Tenía acceso permanente a los dispositivos. Los dejaba en el coche, dentro además de un sobrecito que él me preparó, que era el equivalente a una caja faraday [jaula de Faraday], que impide que se puede identificar dónde está el teléfono en ese momento, ¿no? Y el teléfono se quedaba en el coche siempre. El teléfono no lo llevaba conmigo si iba a una reunión".
Bárcenas ha asegurado que Ríos tenía "total confianza" suya, al "venir recomendadísimo". También ha asegurado que el chófer tenía acceso al taller de restauración de su mujer, un "acceso permanente". Se trata del lugar al que Bárcenas asegura que llevó el pendrive con la supuesta documentación comprometida. No es lo único en lo que ha incidido, también ha recordado que Sergio Ríos le acompañó durante su ingreso en prisión, dejándole "una bolsa con ropa", pero llevándose "el reloj, la corbata y el teléfono móvil".
El extesorero asegura que un exfiscal ya fallecido le ofreció anular la 'Gürtel' a cambio de 6 o 12 millones
Luis Bárcenas también ha sido interrogado durante su intervención ante una hipotética relación con otro de los protagonistas implicados en el proceso de la Kitchen. Se trata del comisario jubilado José Manuel Villarejo. En esa línea, el extesorero popular ha indicado que el exfiscal Ignacio Peláez —ya fallecido— le ofreció intentar tumbar por anulación el procedimiento judicial del 'caso Gürtel'. Todo ello por un pago que oscilaría entre los 6 y 12 millones de euros, y a cargo de Villarejo y otros mandos policiales.
¿Cómo podrían supuestamente perjudicar el proceso de la Gürtel? Bárcenas ha relatado que durante una visita en prisión, Peláez "me dijo que había determinada información del procedimiento Gürtel que estaba manipulada, que, básicamente, esa información se correspondía a que las grabaciones que daban origen a ese procedimiento estaban manipuladas y que algunos policías lo pueden acreditar, y que eso cambiaría el discurrir del procedimiento judicial, que estaba pendiente de juicio abierto".
Concretamente, Bárcenas ha asegurado que el exfiscal "me escribió en un papel los nombres de los policías en cuestión que tenían esa información y que serían los receptores de esa cantidad, que no recuerdo exactamente pero que eran no menos de 6 millones de euros y no más de 12, en torno a esas cifras, y yo le dije que si eso era así, si el procedimiento podía estar viciado por una documentación viciada en origen, que contase conmigo, que yo tenía el máximo interés por ese tema".