Compran una casa antigua por 10.000 euros, la trasladan sobre ruedas a su terreno y la reforman: "Queríamos ahorrar dinero"
Una forma poco habitual de abaratar el coste de su futura vivienda.
Comprar una casa es una de las mayores inversiones que afronta una familia, por lo que cualquier oportunidad para ahorrar puede marcar la diferencia. Precisamente por eso, cada vez son más los que buscan alternativas poco convencionales para reducir costes, aunque eso suponga asumir proyectos tan ambiciosos como trasladar una vivienda entera y reformarla con sus propias manos.
Eso es exactamente lo que hicieron Sha'rel y Brandon Moore, una pareja de Iowa, en Estados Unidos, que encontró una forma poco habitual de abaratar el coste de su futura vivienda. Compraron una casa de campo construida en la década de 1920 por apenas 12.000 dólares (unos 10.500 euros), la trasladaron varios kilómetros sobre ruedas hasta su parcela y comenzaron una reforma integral para convertirla en el hogar que siempre habían imaginado.
Todo empezó en 2024, cuando la pareja adquirió una finca de unas tres hectáreas con la intención de construir allí el hogar donde criar a sus tres hijos. Sin embargo, pronto descubrieron que restaurar la antigua granja incluida en la propiedad resultaba mucho más caro de lo que podían permitirse. Fue entonces cuando encontraron una vivienda centenaria situada a apenas seis kilómetros y cuyos propietarios ya no necesitaban tras construir una casa nueva.
Más caro de lo que pensaban
La pareja no dejó escapar la oportunidad, por lo que compró la casa y contrató un traslado para llevar la estructura completa hasta su terreno, donde comenzó una profunda reforma. "Queríamos mudarnos lo antes posible y ahorrar todo el dinero que pudiéramos", explicó Brandon en declaraciones recogidas por People, que asegura que desde el principio apostaron por realizar ellos mismos gran parte de los trabajos para reducir gastos.
Sin embargo, a medida que retiraban paredes y suelos fueron apareciendo daños estructurales ocultos que obligaron a ampliar tanto el presupuesto como los plazos de la obra. Finalmente, las reparaciones y mejoras elevaron la inversión hasta unos 80.000 dólares, cerca de 70.000 euros, una cifra muy superior al coste inicial de la vivienda. Pese a este inconveniente, la pareja considera que el esfuerzo ha merecido totalmente la pena.
Ahora, con la obra principal terminada y la familia ya instalada en su nuevo hogar, los Moore afrontan los últimos detalles con más calma. Tras esta experiencia, Sha'rel resume el aprendizaje en un consejo para cualquiera que quiera embarcarse en una reforma similar: tener paciencia. "Todo lleva más tiempo del que imaginas y casi siempre cuesta más de lo que habías previsto", reconoce.