El número de viajes de preuniversitarios españoles a Mallorca se está desplomando: viajar a Marruecos o a Malta les sale más barato
"No podemos tratar a los estudiantes como delincuentes por el simple hecho de venir en grupo".
Durante décadas, Mallorca fue casi un rito de paso para miles de estudiantes españoles que celebraban el final de la Selectividad con unos días de playa, convivencia y fiestas junto a sus compañeros.
Sin embargo, ese fenómeno que llenaba hoteles y marcaba el inicio de la temporada turística en la isla está perdiendo fuerza a gran velocidad, un desplome pronunciado que tiene preocupado al sector.
Según informa Diario de Mallorca, el número de estudiantes que eligen la isla para sus viajes de fin de curso ha caído más de un 50% en las últimas dos décadas. El aumento de los precios, los cambios en el mercado turístico y la competencia de otros destinos son algunos de los motivos principales.
De 30.000 estudiantes a poco más de 12.000
Pedro Fiol, presidente de la Agrupación Empresarial de Agencias de Viajes de Baleares (Aviba), comenta que Mallorca ha pasado de recibir unos 30.000 estudiantes a finales de los años noventa y principios de los 2000 a moverse actualmente entre los 12.000 y los 14.000 jóvenes.
Y las previsiones para este año tampoco invitan al optimismo. El sector espera números similares o incluso inferiores a los de ejercicios anteriores, consolidando una tendencia descendente que comenzó hace años y que se aceleró tras la pandemia.
Para Fiol, uno de los factores que ha influido en esta caída es la imagen que se ha proyectado sobre este tipo de turismo. "No podemos tratar a los estudiantes como delincuentes por el simple hecho de venir en grupo", afirma.
El precio cambia las reglas del juego
Pero más allá del debate social, el principal obstáculo parece ser económico. Junio ya no es aquella temporada media de hace dos décadas. Hoy forma parte de la temporada alta y los precios se han disparado.
El coste medio de un paquete turístico para cinco noches en régimen de pensión completa oscila entre los 700 y los 850 euros, una cifra que para muchas familias resulta difícil de asumir. A ello se suma el encarecimiento del transporte.
Según señala Fiol, los billetes de avión prácticamente se han duplicado en los últimos años, mientras que los desplazamientos en ferry también han aumentado de precio.
Malta, Marruecos y el Caribe ganan terreno
La consecuencia es que cada vez más estudiantes buscan alternativas fuera de Baleares. Destinos como Malta o Marruecos han conseguido posicionarse como opciones más económicas y competitivas para los viajes de fin de curso.
"Mientras aquí hemos criticado mucho este tipo de turismo, otros lugares como Malta, Marruecos o incluso el Caribe pagando un poco más han intentado captar esa demanda", sostiene Fiol.
En plena discusión sobre los límites del turismo en Mallorca, uno de los segmentos que históricamente impulsó la economía local en el arranque del verano está encontrando fuera de la isla una acogida más barata y atractiva.