Iris (21), española afincada en Suiza, desmonta la romantización de la emigración: "Anochece a las 4 y la mayoría de días son oscuros"
No todo es de color de rosa, ni siquiera en ese país que muchos idealizan como el paraíso financiero y laboral perfecto.
Al pensar en Suiza, la mayoría de la gente asocia inmediatamente el país con un paraíso financiero y terrenal, destacando su envidiable solidez económica y unos sueldos estratosféricos en comparación con el resto de Europa.
Atraídos por este espejismo, miles de ciudadanos deciden emigrar a territorio helvético cada año con la firme intención de iniciar una nueva vida, buscar estabilidad laboral y formar parte de un sistema social aparentemente intachable.
Según un reciente informe publicado por el Ministerio de Inclusión, Bienestar Social y Migraciones, actualmente hay 132.384 ciudadanos españoles residiendo en Suiza. Una de ellas es Iris Singla, una joven de 21 años que hizo las maletas hace apenas seis meses.
A través de un vídeo publicado en su canal de YouTube, la creadora de contenido ha querido hacer balance de este primer semestre y reflexionar en voz alta, dejando claro que, aunque la experiencia está siendo provechosa, la realidad del día a día es mucho más dura de lo que pintan en redes sociales.
El clima: un factor inesperado a considerar
Iris desmonta la romantización del "sueño suizo" sin tapujos ni filtros. “Tenemos muy idealizada la idea de querer venir aquí y pensamos que en cuestión de meses vamos a poder cambiar todas nuestras vidas. A nivel de crecimiento personal es una experiencia muy bonita y bastante gratificante, pero sí que es una experiencia muy dura a nivel mental”, apunta la joven.
“Es un país muy complicado para vivir. Es un país donde anochece a las 4 de la tarde, donde la mayoría de los días son oscuros, grises. Se tiene que tener mucha fuerza de voluntad y saber gestionarse muy bien. Al final, es vivir en un contexto de depresión constantemente y tú tienes que conseguir salir de ello y no caer en esa rueda”, confiesa con total sinceridad.
Sueldos altos... ¿pero a qué precio?
La youtuber reconoce que la remuneración económica en Suiza es excelente, pero advierte de que no todo es color de rosa. “Es un país donde se trabaja mucho, donde también se cobra mucho, que no todo es negativo; te da buen margen de ahorro. ¿Pero hasta qué punto es importante ese ahorro? Por la felicidad que realmente se tiene que pagar”, sostiene.
La rutina diaria apenas deja margen para el disfrute. “Empiezas a trabajar sobre las 8-9 y sales sobre las 5-6 y ya es de noche, ya no ves el sol. Habiéndonos criado en España, es complicado sobrellevar eso”, agrega.
El síndrome del piloto automático y el tiempo perdido
A modo de conclusión, Iris lanza una sentida reflexión para invitar a sus seguidores a vivir el presente en plenitud, huyendo de esa inercia de ir en "piloto automático" que impone la sociedad actual.
"Aquí me estoy dando cuenta de que el tiempo va pasando, me voy perdiendo experiencias de mi familia, voy viendo cómo mis abuelos van creciendo y no estoy a su lado. Por favor, dejad de hacer las cosas de manera inconsciente; intentad conectar un poco más con el tiempo y con el momento. Después, cuando te des cuenta, será demasiado tarde y habrás perdido toda tu vida", concluye.