Después de abrir más de 25 restaurantes, este empresario de la hostelería asegura que, si pudiera volver atrás, haría un cambio radical en sus menús: ofrecer menos platos y especializarse mucho más.
La supuesta bendición de un reconocimiento tan importante se tornó en maldición, con problemas derivados de ese prestigio y una decisión de reinaugurar el restaurante.