Un experto en alimentos tiene algo importante que decir a quienes cocinan con aceite de oliva virgen extra
Él mismo lo hace, admite.
Mario Sánchez Rosagro, Graduado en Ciencia y Tecnología de Alimentos, Máster en Nutrición y Salud y profesor en la Universidad Internacional de La Rioja, ha lanzado un aviso a todos aquellos que suelen cocinar (sobre todo freír) con aceite de oliva virgen extra.
Según explica el cocinero, no hay ningún problema en hacerlo, pero quizá no sea la mejor opción ni la más económica.
"¿Se puede cocinar con aceite de oliva virgen extra? Poder se puede, lo que pasa es que vamos a estar desperdiciando una materia prima que es muy interesante a nivel sobre todo organoléptico", explica.
"Siempre vas a estar degradando algo"
Sánchez señala que, al final, se diferencia un aceite de oliva virgen extra de un virgen "digamos en poquita cosa, aunque esto tiene matices, es más una cuestión de componentes volátiles, sensoriales".
"Entonces tú, cuando calientas un aceite, por mucho que aguante el calor, por muy protector que sea el calor, siempre vas a estar degradando algo. Y usarlo para cocinar quizá no es la mejor de las ideas", señala.
Dicho eso, él mismo admite que no lo suele aplicar: "Yo, por ejemplo, en casa suelo usarlo bastante porque no tengo apenas costumbre de usar mucho aceite y entonces el que uso para cocinar suele ser virgen o virgen extra, pero por una cuestión de comodidad".
"Es un desperdicio"
"Seguramente para un cocinero esto sea una disparate y estemos desperdiciando una materia prima que, aparte de que tiene un coste más elevado, se disfruta mejor en frío", señala.
Miguel Ángel Lurueña, doctor en Ciencias y Tecnología de los Alimentos, ya dio en La Voz de Galicia un aviso similar y dijo que freír con aceite de oliva virgen extra "es un desperdicio porque, con las altas temperaturas de la fritura, el aceite se deteriora y pierde esas características que hacen que ese aceite sea el mejor: los antioxidantes, el sabor".
"Es mejor utilizar otros aceites que tienen mejores características frente a las altas temperaturas, por ejemplo, el aceite de orujo de oliva, el aceite de oliva normal, o el de girasol alto oleico. Esos resisten mejor a las altas temperaturas porque tienen menos cantidad de ácidos grasos poliinsaturados, que son los que se deterioran fácilmente con el calor", apuntó.