INTERNACIONAL
15/12/2012 11:59 CET | Actualizado 15/12/2012 18:25 CET

Una profesora de la escuela de Connecticut: "No pensaba que fuéramos a sobrevivir"

Un total de 27 personas murieron, 20 de ellas niños, en el tiroteo en una escuela primaria de Connecticut, en la peor matanza desde 2007 en Estados Unidos cuando un estudiante mató a 32 personas antes de suicidarse en el campus de Virginia Tech.

El tiroteo ocurrió hacia las 09:40 de la mañana hora local (14:40 GMT), poco después del comienzo de las clases, en la escuela primaria Sandy Hook de Newtown (Connecticut), una ciudad de 27.000 habitantes del noreste de EE.UU. ubicada a algo más de 100 kilómetros de Nueva York.

Un portavoz policial, el teniente Paul Vance, de la policía estatal de Connecticut, confirmó en una serie de ruedas de prensa durante la tarde y la noche que en el colegio murieron en total 18 niños, así como seis adultos y el presunto autor del tiroteo. Otros dos niños fallecieron en el hospital y otro adulto fue encontrado muerto en una "escena secundaria", en un lugar no identificado, lo que eleva el total de muertos a 28. Todos los niños fallecidos tienen edades comprendidas entre 5 y 10 años.

IDENTIFICACIÓN DEL AUTOR

El autor ha sido identificado como Adam Lanza, de 20 años, quien mató anteriormente en su casa a su propia madre, Nancy Lanza, que era maestra en esa escuela, antes de acudir al colegio para perpetrar la masacre.

Los medios señalaron erróneamente al principio que el autor sería Ryan Lanza, de 24 años y hermano mayor, pero éste último reside en Hoboken (Nueva Jersey) donde está siendo interrogado por la policía, aunque por ahora no se le considera relacionado con la matanza.

El autor, equipado con ropa negra y color de camuflaje, entró a pesar de que la escuela había implementado recientemente un nuevo sistema de seguridad y restricción de acceso. Al contrario de lo que se dijo en un primer momento, Lanza entró por la fuerza al centro y en ningún momento se identificó como hijo de una profesora.

PRIMEROS DISPAROS

Según indicaron testigos, la directora de la escuela, Dawn Hochsprung, la subdirectora y la psicóloga del centro interrumpieron una reunión al oír los primeros disparos y se dirigieron a la zona donde estaba el atacante, pero solo la subdirectora volvió, con heridas en una pierna o un pie.

La subdirectora fue la única víctima que solo sufrió heridas, por lo que se cree que el autor actuó con sangre fría buscando matar al mayor número posible de personas.

Las autoridades encontraron muerta en una vivienda de Newtown a otra persona, cuya identidad no se ha confirmado oficialmente aunque algunas filtraciones a la prensa apuntan a que sería Nancy Lanza, que tenía registradas a su nombre varias armas de fuego. El autor perpetró la matanza con tres armas semiautomáticas, dos pistolas y un fusil.

BREVE TIROTEO

El tiroteo fue breve, pues duró escasos minutos, y ocurrió en un pasillo y dos aulas de la escuela, generando escenas de pánico en un centro con entre 600 y 700 alumnos. El autor realizó aproximadamente un centenar de disparos. "La investigación en la escuela y en la vivienda del tirador nos ha proporcionado pruebas sobre el motivo del ataque, pero no podemos dar más detalles aún", ha explicado este sábado el teniente Paul Vance.

La policía envió rápidamente un importante dispositivo a la escuela, pero el tiroteo ya había terminado y no pudieron hacer nada, excepto comprobar que no había más atacantes mientras trataban de sacar de forma segura a los demás niños.

Al conocer que se había producido un tiroteo en la escuela, muchos padres llegaron a toda prisa llorando y con gestos de terror, para encontrarse con el edificio rodeado por policías buscando a posibles más pistoleros.

"Oímos muchos golpes y gritos", explicó una niña poco antes de que sus padres se la llevaran a casa. "Un maestro me agarró y me metió en su clase", relató de forma confusa otro pequeño, quien explicó que se oían muchos golpes.

ENCERRADOS EN CLASE

Una maestra, Kaitlin Roig, explicó entre lágrimas a la cadena ABC que se encerró en su clase y bloqueó la puerta con estanterías, tras lo cual pidió a los niños que se quedaran totalmente callados. "Les dije que todo iba a ir bien, que se pasaría rápido. Les dije que les quería y pensé que iba a ser lo último que escucharan porque no pensaba que fuéramos a sobrevivir."

La masacre ha caído como un mazazo en esta pequeña ciudad de 28.000 habitantes, tranquila, bonita y pacífica y rodeada de bosques de la región de Nueva Inglaterra.

El portavoz Vance explicó por la noche que "la prioridad ahora es identificar a las víctimas. Por los padres, queremos hacerlo lo más rápido posible".

Masacre en una escuela de Connecticut

EN DIRECTO

ESPACIO ECO