INTERNACIONAL
09/03/2018 18:14 CET | Actualizado 09/03/2018 18:15 CET

Trump declara una "guerra comercial" al imponer aranceles al acero y al aluminio

"No tomamos estas acciones por elección, sino por necesidad", ha asegurado el presidente estadounidense.

El proteccionismo económico ha sido una de las principales promesas de campaña del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que este viernes ha dado el primer gran paso hacia una previsible "guerra comercial" con la imposición de aranceles sobre el acero y el aluminio.

"No tomamos estas acciones por elección, sino por necesidad", ha asegurado Trump durante un acto en la Casa Blanca en el que estuvo acompañado por miembros de su gabinete y por trabajadores de la industria siderúrgica, a la que busca beneficiar esta medida.

La nueva imposición, que se suma a otras previas sobre productos concretos, será de un 25 % para el acero y de un 10 % para el aluminio en las importaciones y afectará a todos los países que los vendan a EE UU, a excepción, por el momento, de Canadá y México.

Ambos países quedan de forma indefinida fuera de estos nuevos aranceles, que entrarán en efecto dentro de 15 días, a la espera de que se alcance un acuerdo entre las tres potencias norteamericanas en las actuales negociaciones del Tratado de Libre Comercio para América Norte (TLCAN).

Leah Millis / Reuters
Trump durante su anuncio de aranceles al acero y al aluminio.

El mandatario ha argumentado que tanto el acero como el aluminio son "vitales" para la "seguridad nacional", en referencia a su presencia en infraestructuras y en la fabricación de material relacionado con el ámbito de Defensa, y ha incidido en la necesidad de proteger ambas industrias.

Ante la posibilidad de que los nuevos aranceles provoquen una "guerra comercial" con otros países y organizaciones supranacionales, el propio Trump ha dicho en los últimos días que estas batallas son "buenas" y "fáciles de ganar".

Sin embargo, no ha sido una decisión fácilmente digerida por parte del Partido Republicano y del propio Gobierno, ya que se sospecha que incluso ha motivado la renuncia de su principal asesor económico, Gary Cohn, expresidente de Goldamn Sachs y acérrimo defensor de las ventajas de la globalización y el libre comercio.

La firma se ha producido tras una semana marcada por una gran confusión en torno a la decisión, abanderada por el magnate, sobre qué países se verían afectados y cuáles no, lo que ha provocado que desde algunos países se haya amenazado con responder mediante sendos aranceles sobre las importaciones de productos estadounidenses.

REACCIONES

Al firmar la proclamación sobre los aranceles, Trump ha ignorado el coro de advertencias surgido incluso entre socios comerciales tradicionales de Washington.

En Bruselas, la comisaria europea de Comercio, Cecilia Malström, ha sostenido que "la UE es un aliado cercano de EE UU" y ha defendido que "debería ser exonerada" de los aranceles aduaneros dispuestos por Trump. "Voy a pedir más claridad sobre este asunto en los próximos días", agregó la funcionaria sueca.

Por su parte, los ministros brasileños de Relaciones Exteriores y Comercio han emitido una dura nota conjunta en la que han adelantdo que el gigante sudamericano "recurrirá a toda las acciones necesarias" para "preservar sus derechos e intereses". Brasil es el segundo mayor abastecedor de acero a Estados Unidos, donde representa 13% del mercado, apenas por detrás de Canadá.

Seguidamente, el gobierno de Francia ha "lamentado" el anuncio de Trump sobre las tarifas. "Una guerra comercial sólo dejará perdedores. Con nuestros socios europeos, vamos a evaluar las consecuencias sobre nuestras industrias y las respuestas que vamos a dar", ha apuntado el ministro francés de Economía, Bruno Le Maire, en la red Twitter.

En Pekín, el gobierno chino ha dejado claro que "seguramente" adoptará una "respuesta apropiada y necesaria" a los aranceles estadounidenses, y al mismo tiempo ha presentado una enérgica protesta ante la Organización Mundial de Comercio (OMC).

La directora ejecutiva del Banco Mundial, Kristalina Georgieva, ha advertido a Trump sobre los riesgos de una guerra comercial y le ha aconsejado "evaluar cuidadosamente las consecuencias" de su decisión de gravar las importaciones de acero y aluminio.

En Alemania, el presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, ha expresado su "temor por la salud" de las relaciones comerciales ante las amenazas estadounidenses.

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