Paul Krugman, sobre las promesas económicas de Trump en campaña: "Prometió bajar precios el primer día y recortar la energía a la mitad, sin plan alguno ni concepto de plan"
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Paul Krugman, sobre las promesas económicas de Trump en campaña: "Prometió bajar precios el primer día y recortar la energía a la mitad, sin plan alguno ni concepto de plan"

La aprobación neta de Trump en materia económica cae hasta -33 puntos.

El presidente de EEUU, Donald Trump, en una comparecencia en el Despacho Oval de la Casa Blanca, en Washington DC (EEUU).The Washington Post via Getty Im

La economía estadounidense vive una paradoja que desconcierta a analistas y ciudadanos: los datos macro no son especialmente malos, pero el malestar social es enorme. El economista y premio Nobel Paul Krugman tiene una explicación y lanza una crítica directa a Donald Trump: "Prometió bajar precios desde el primer día y recortar la energía a la mitad, sin plan alguno ni concepto de plan", asegura en su blog de Substack.

Su diagnóstico apunta a algo más profundo que la inflación o el desempleo. Según Krugman, la frustración actual tiene que ver con expectativas creadas durante la campaña y ahora incumplidas, más que con los indicadores económicos en sí.

Datos sólidos pero una percepción económica hundida

Las cifras objetivas no parecen justificar el nivel de enfado. La inflación en EEUU ronda el 3%, por encima del objetivo del 2% de la Reserva Federal, pero lejos de los picos recientes. El desempleo se sitúa ligeramente por encima del 4%, también en niveles históricamente bajos.

Sin embargo, como suele ocurrir, la percepción de los ciudadanos va por otro lado. Según una encuesta de Reuters/Ipsos, la aprobación neta de Trump en materia económica cae hasta -33 puntos, peor que los mínimos de Joe Biden tras la crisis inflacionaria de 2021-2022. 

Otros indicadores refuerzan ese clima:

  • La aprobación sobre precios e inflación llega a -46 puntos según Verasight.
  • El índice de confianza del consumidor de la Universidad de Michigan está en mínimos históricos.
  • El indicador del Conference Board se mantiene muy por debajo de niveles anteriores.

La conclusión es clara: la economía "funciona" en términos técnicos, pero no en términos de percepción social.

El problema no es la inflación… es el nivel de precios

Krugman recoge los análisis de economistas como Jared Bernstein y del analista G. Elliott Morris, que señalan un punto clave: los ciudadanos no están enfadados por la inflación actual, sino por el nivel de precios acumulado.

Es decir, aunque la inflación se haya moderado, los precios no han vuelto a los niveles previos a la pandemia. Y ese retorno, como recuerdan los economistas, es prácticamente imposible en condiciones normales.

Durante décadas, los estadounidenses se acostumbraron a una inflación muy baja. El shock de 2021-2022 rompió esa estabilidad. Y ahora, aunque el ritmo de subida se haya frenado, la sensación de encarecimiento sigue presente en el día a día.

Por qué Trump lo tiene peor que Biden

Aquí es donde Krugman introduce su argumento principal. Bajo el mandato de Joe Biden, el malestar se explicaba por una sorpresa económica: la inflación llegó sin que nadie la anticipara del todo. 

Pero en el caso de Trump, el problema sería distinto: las expectativas creadas durante la campaña electoral. Según el economista, Trump prometió bajar los precios de los alimentos "desde el primer día" y reducir a la mitad los costes energéticos.

Promesas que, en su opinión, eran inviables desde el principio. Y lo más relevante: muchos votantes las creyeron. Los datos respaldan esa idea. Tras la victoria electoral de Trump: las expectativas de inflación entre votantes republicanos cayeron hasta prácticamente cero y entre votantes sin estudios superiores, también se desplomaron.

Sin embargo, pocos meses después de asumir el cargo, esas expectativas se dispararon, reflejando un cambio brusco de percepción.

El papel clave de los votantes menos informados

Otro elemento clave es el perfil del votante. Según análisis citados por Krugman, los llamados votantes con menor información —aquellos que, por ejemplo, no saben qué partido controla el Congreso— fueron decisivos en la victoria de Trump.

Pero también son los que más rápidamente han cambiado de opinión. Esto encaja con la hipótesis central: una parte importante del electorado creyó en promesas económicas poco realistas y ahora percibe que no se han cumplido.

Reagan, Biden y la importancia de las expectativas

Krugman introduce una comparación histórica interesante. Durante la presidencia de Ronald Reagan, los precios también subieron de forma significativa. Sin embargo, la percepción pública fue positiva.

¿Por qué? Porque Reagan llegó al poder tras años de alta inflación. Los ciudadanos esperaban que los precios siguieran subiendo, y cuando no lo hicieron tanto, la percepción fue favorable.

En cambio, Biden asumió el cargo tras décadas de estabilidad. El repunte inflacionario fue una sorpresa negativa. Y Trump, según Krugman, agravó esa dinámica al prometer algo que no podía cumplir.

De cara a los próximos meses, el riesgo es que si las expectativas siguen sin cumplirse y el nivel de precios no baja, la brecha entre realidad económica y percepción social podría ampliarse aún más, alimentando la desconfianza hacia la política económica de la administración Trump.

MOSTRAR BIOGRAFíA

Te paso lo de la bio: Redactor de El HuffPost. Licenciado en Periodismo por la Universidad de Valladolid y Máster en Comunicación Corporativa en ESERP, ha trabajado como redactor, editor y coordinador en Grupo Merca2, así como redactor en Infodefensa y Business Insider, además de colaboraciones en otros medios y blogs como Wall Street International o La Voz del Basket. También realiza críticas de cine desde hace años.

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