El comentadísimo corte del primer ministro irlandés cuando Trump habla de Keir Starmer: muchos lo comparan con el silencio de Merz
Micheál Martin ha pasado por la Casa Blanca aprovechando la festividad de San Patricio. Trump y él compartían el verde de sus corbatas, pero ha habido un momento más llamativo aún.
¡Viva San Patricio! Sin duda, estamos ante una de las frases más repetidas a lo largo de este miércoles 17 de octubre, una fecha vinculada a Irlanda —aunque con un origen más español de lo que muchos creen— y a la celebración de su cultura. Y hoy también es la fecha en la que Donald Trump ha recibido en la Casa Blanca al primer ministro irlandés, Micheál Martin. Ambos, por cierto, con el protocolario toque verde en sus corbatas.
Son muchas las relaciones entre los pueblos de EEUU e Irlanda y cada 17 de marzo ese vínculo se estrecha. Así estaba siendo también la recepción en la Casa Blanca, hasta que el político irlandés ha decidido poner 'pie en pared' cuando Trump comenzó a descalificar al premier británico, Keir Starmer.
Como ha venido haciendo desde hace días, el líder de EEUU ha reprochado al mandatario británico su falta de apoyo a la ofensiva estadounidense contra Irán así como su rechazo a participar de una misión para desbloquear el estrecho de Ormuz. Repitiendo lo ya expresado, Trump ha recordado su "decepción" con Starmer, del que ha ironizado que "no es ningún Winston Churchill", como ataque a su escaso peso mundial.
Al escuchar estas palabras, el primer ministro de Irlanda ha pedido respeto para su homólogo británico... a pesar de las históricas diferencias entre países y entre los pueblos irlandés y británico. Lejos de cualquier rencilla histórica, Martin no ha dudado en apuntar que "Keir Starmer ha hecho mucho por restablecer la relación entre Irlanda y Gran Bretaña".
"Creo que (Starmer) es una persona muy seria y sensata, con la que usted tiene la capacidad de llevarse bien, y ya lo ha hecho antes", añadía tras pedir la palabra a la prensa para 'complementar' el discurso de Trump. Ese "antes" hace referencia a los acuerdos comerciales sellados entre el magnate republicano y el líder laborista, siempre entre palabras de hermanamiento entre EEUU y Reino Unido.
Pese al matiz, Micheál Martin no ha querido ahondar en la 'herida' y ha optado por volver a mostrar sintonía con Trump al afirmar que coincide en su convencimiento de que Irán quiere un arma nuclear y que es un "patrocinador del terrorismo". Solo que Irlanda apuesta por una solución pacífica
"La postura de Irlanda siempre ha sido: '¿Podemos lograr la paz?'. Nosotros tuvimos nuestro propio conflicto, que duró 30 años, y aprendimos mucho de ello", ha rematado el político irlandés.
Dublín no es Berlín...
Su reacción en defensa del premier británico ha llevado a muchos de inmediato a acordarse lo que hizo el canciller alemán, Friedrich Merz, mientras Trump criticaba a España en su presencia. O, mejor dicho, lo que no hizo, porque el europeo guardó un sepulcral silencio sin entrar a matizar ni acallar las ofensas del magnate contra el Gobierno español.
Su silencio ha generado varios roces diplomáticos y ha obligado al propio Merz y a su Gobierno ha mostrar apoyo público a España entre excusas para justificar la no respuesta y llamadas sin éxito a modo de disculpa privada.