No eres Merkel: el recordatorio de Albares a Merz tras apoyar la reprimenda de Trump
El ministro de Exteriores se duele de la pérdida de liderazgo de Berlín, después de que el canciller guardase silencio, primero, ante la crítica de EEUU a España y, luego, le reclamase incluso más gasto en defensa, siendo ambos aliados en la UE.

Martes por la tarde, hora española. Casa Blanca, Washington. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenaza con romper relaciones comerciales con Madrid después de que se le haya impedido el uso de sus bases militares en suelo español para atacar a Irán, en una operación iniciada el sábado pasado. El republicano comparecía ante los medios tras reunirse con el canciller de Alemania, Friedrich Merz, uno de los líderes europeos que más están apoyando su andanada. "No es el momento de sermonear de sermonear a nuestros aliados, sino de mantenernos unidos", dijo el mismo día del ataque.
Mientras el magnate cargaba contra el gesto "muy poco amigable" de nuestro país respecto a Morón de la Frontera y Rota y calificaba a España de socio "terrible", el germano no movió un músculo. Se ve cómo su cara cambia, de la risa que traía de la pregunta previa, a la seriedad por la brabata de su colega, pero sin más. No sólo no interrumpe a Trump (como sí se han atrevido a hacer otros líderes mundiales, del ucraniano Volodimir Zelenski al canadiense Mark Carney), sino que, después, lo que hizo fue reclamar más esfuerzos al Gobierno de Pedro Sánchez, su aliado entre los Veintisiente de la Unión Europea.
El mandatario de la CDU aseguró desde el Despacho Oval que está tratando de "convencer" al Ejecutivo español para que eleve su inversión militar hasta el 3% o el 3,5% del PIB, al considerar que es el único socio de la OTAN que no se ha comprometido con el umbral del 5%, pactado el pasado verano en la cumbre de la OTAN en La Haya (Países Bajos). Así que en vez de lanzar un capote a su compañero europeo, ahondó en una de las mayores críticas que EEUU tiene contra España en los últimos tiempos, incluso antes del retorno de Trump a la presidencia.
Ya ayer, Madrid mostró su malestar por la postura del canciller, pero el ministro de Exteriores, José Manuel Albares, fue especialmente contundente anoche, en Hora 25 de la Cadena SER. "¿A usted le consta que Feijóo llama al canciller alemán para torpedear la cooficialidad de las lenguas en Europa?", le preguntó Aimar Bretos, sobre el líder de la oposición, del PP, compañero de Merz en el Partido Popular Europeo (PPE). "Hay dirigentes del PP que se han vanagloriado en público de hacerlo", replicó Albares.
"Yo hubiera esperado otra solidaridad de un país con el que compartimos una moneda y un apartado comercial único cuando se habla de amenazas comerciales. España siempre ha sido solidaria con Alemania", reconoció. Y luego vino la traca: "Este Gobierno ha conocido a tres cancilleres, Angela Merkel, Olaf Scholz y Merz. No me imagino a los otros dos con una declaración así. Tampoco creo que sea el espíritu europeísta de su partido", lanzó.
"Creo que la solidaridad y la unidad es el método y el espíritu de los europeos. En una posición similar, con una amenaza arancelaria a otros países europeos, la amenaza de la soberanía a Groenlandia, España ha estado y va a estar al lado de los europeos y la solidaridad. Le he dicho a Merz que me ha sorprendido. Las decepciones, ni es la primera ni es la más grande", expuso.
El diario POLITICO expone esta mañana que Pedro Sánchez y Friedrich Merz han hecho "múltiples esfuerzos por hablar ayer por la noche" mientras esta "disputa diplomática entre sus países amenazaba con estallar".
"La furia española por el aparente silencio de Merz tras la reprimenda de Donald Trump el martes no da señales de calmarse", señala, pese a todo.
Intento de matizar
Desde Berlín, el portavoz del Gobierno alemán matizó ayer el silencio que guardó el canciller. "Se pronunció después sobre la secuencia (de declaraciones) y dejó claro que en cuestiones comerciales Europa actúa unida", afirmó Stefan Kornelius.
Merz ha adoptado hasta ahora una postura de claro respaldo a la acción militar de Estados Unidos e Israel contra Irán, mientras que el francés Emmanuel Macron, el otro gran pilar europeo, ha mantenido una posición crítica sobre la ofensiva al considerar que no están respaldada por el derecho internacional, y al mismo tiempo, ha atribuido a Teherán la "responsabilidad primera" por su programa nuclear y por el apoyo a milicias en Oriente Medio.
Ya Merz, tras verse con Trump, habló brevemente con la prensa para matizar que, aunque no le contradijera en público, sí se refirió a sus palabras "en una conversación privada". "No quería ahondar en el debate públicamente ni, tal vez, agravarlo", declaró al ser preguntado por qué no había salido en defensa de España ante las cámaras, en vivo.
Merz, que se ha apoyado sin titubear el ataque de Estados Unidos e Israel contra Irán, asegura que le recordó cuando se reunieron en privado que "España es miembro de la Unión y, como tal, sólo negociaremos un acuerdo aduanero con los Estados Unidos de forma conjunta o no lo haremos en absoluto". "No hay forma de tratar especialmente mal a España. Si llegamos a un acuerdo común, lo haremos todos, y eso incluye a España", añadió.
Diarios como el New York Times recuerdan que, muy posiblemente, el silencio del canciller no fue improvisado, sino buscado, para evitar cualquier confrontación directa delante de las cámaras y nadie sabe en qué grado también detrás. Y hay una razón de calado para la prudencia, dice: el programa de rearme alemán, que se prepara para gastar alrededor de 127.000 millones de dólares en defensa este año, una cifra que la convierte con diferencia en el mayor inversor militar de Europa. El paraguas nuclear estadounidense, la cooperación tecnológica y la estructura de la OTAN siguen siendo pilares esenciales de la seguridad europea y necesita estar a bien con Washington.
Las reacciones de la prensa
El subdirector del Süddeutsche Zeitung, Ulrich Schäfer, señaló en una columna sobre el viaje de Merz a EE UU que "no sirve de nada contradecir a Trump ante las cámaras". "¿Es un signo de debilidad, incluso de sumisión, que Merz no apoye a los demás europeos? Se puede ver así. Por otro lado, desde la expulsión de Volodimir Zelenski, Merz sabe a dónde puede llevar contradecir a Trump ante las cámaras: en cualquier caso, no a convencerlo de nada", se pregunta el rotativo.
Más aún: "Error con consecuencias: la incomprensible reacción de Merz ante el discurso airado de Trump", titula el diario Tagesspiegel, que agrega que el canciller, “conocido por su seguridad en sí mismo” en su trato con el inquilino de la Casa Blanca, incurrió no obstante en “un error, molesto para España y Europa”.
La cadena de televisión Deutsche Welle tituló incluso una pieza informativa "Trump critica a España, Merz escucha". "La visita del canciller Merz al presidente estadounidense Trump gira principalmente en torno a la guerra en Oriente Medio. En el Despacho Oval, Merz guarda silencio mientras critica a España. Más tarde, el canciller defiende al socio de la UE", añade El País en su repaso a la prensa germana.
