El ministro de Trabajo de Francia viajará a España para saber cómo se adapta al calor: "Madrid sigue funcionando con 40 grados"
Francia quiere sacar lecciones de la terrible ola de calor que ha sufrido en los últimos días.

Francia se ha asomado estas últimas semanas a una distopía que esperaban para dentro de 25 años. Los termómetros en muchos puntos del país vecino superaron los 40 grados en la primera ola de calor del verano de 2026. Ahora, es el ministro de Trabajo francés el que ha confirmado en una entrevista televisiva que las cosas van a tener que cambiar, y si no se puede revertir el calentamiento, habrá que adaptarse a él.
El ministro Jean-Pierre Farandou, homólogo de la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo española Yolanda Díaz, ha anunciado este lunes en una entrevista con FranceInfo que su departamento mantendrá un viaje de trabajo hacia España para recabar las experiencias que nuestro país haya podido cosechar a la hora de combatir, mitigar y adaptar las elevadas temperaturas que ya se suelen sufrir en época de estío aquí.
En su entrevista, Farandou saca pecho de que su Ministerio ya sacó adelante el año pasado un decreto que insta a los empresarios a diseñar horarios teniendo en cuenta que se debían evitar las horas de más calor, ofreciendo descanso e hidratación a los trabajadores. El ministro francés confía en los empresarios, ha asegurado en la televisión, pero pide "más inspecciones". En mayo se realizaron 2.600.
"Intentaremos comprender cómo se ha adaptado la sociedad española al calor"
El ministro de Trabajo galo, Jean-Pierre Farandou, cree que Francia debe inspirarse en España por "haber implementado la suspensión de actividad por sectores en sus convenios". Se refiere al permiso retribuido de cuatro días "por imposibilidad de acceder al puesto de trabajo" en situación de catástrofe o peligro inminente que nació al albur de la DANA de Valencia de 2024.
Además de ese permiso retribuido (que figura en el artículo 37 del Estatuto de los Trabajadores) en 2023 se reformó el Real Decreto 486/1997 para introducir una disposición adicional que contempla la "adaptación de las condiciones de trabajo, incluida la reducción o modificación de las horas de desarrollo de la jornada" en caso de que la AEMET haya decretado un aviso naranja o rojo por calor.
Pero el responsable del Ministerio de Trabajo de Francia va más allá y se plantea si es adecuado mantener el horario de 09:00 a 18:00 horas. "He propuesto a los agentes sociales a que realicen una profunda reflexión". "Madrid, a 40 grados, funciona", ha enfatizado. "Intentaremos comprender cómo se ha adaptado la sociedad española al calor. Tenemos que entender que Francia se convertirá en España cada verano".
Farandou se refiere en este caso a la existencia de la jornada intensiva en España, que muchas empresas ponen en práctica durante los meses de verano y permite a los trabajadores dedicarse únicamente al trabajo entre las 08:00 y las 15:00 horas. "Necesitamos comprender cómo funciona, cómo se tomó esta decisión, cuáles son sus resultados y si están satisfechos con ellos".
En España no hay una fecha exacta por la que aparece la jornada intensiva y reducida de verano. En algunos sectores era tradición incluso desde los 70 y 80. Se da más en el ámbito de la oficina y de la consultoría, aunque también se encuentra en instituciones públicas. No hay ninguna regulación estatal que lo contemple, más allá de los convenios de algunos sectores.
