Irán vuelve a cerrar el estrecho de Ormuz y acusa a Estados Unidos de incumplir el acuerdo de paz por la ofensiva israelí en Líbano
Teherán sostiene que Washington no ha garantizado el cese de las operaciones israelíes en el sur del Líbano.
Irán ha anunciado un nuevo cierre del estrecho de Ormuz tras acusar a Estados Unidos de incumplir uno de los compromisos clave del memorando de entendimiento alcanzado recientemente entre ambos países.
Según las autoridades iraníes, Washington no ha logrado impedir que continúen las operaciones militares israelíes en el sur del Líbano, una situación que Teherán considera una violación del pacto preliminar alcanzado para rebajar la tensión regional.
El anuncio llega en un momento de gran volatilidad en Oriente Próximo. De acuerdo con el comunicado difundido por medios oficiales iraníes, el cierre del paso marítimo responde a la continuidad de los bombardeos israelíes y a la negativa de Israel a retirarse de determinadas zonas del sur del Líbano, circunstancias que, según Teherán, hacen inviable mantener abierto uno de los principales corredores energéticos del planeta.
Irán culpa a Estados Unidos de no hacer cumplir el acuerdo
Las autoridades iraníes sostienen que el primer punto del memorándum firmado con Estados Unidos contemplaba el cese de las operaciones militares relacionadas con el conflicto en Líbano. Sin embargo, los enfrentamientos entre Israel y Hezbolá han continuado durante los últimos días, con nuevos ataques y víctimas mortales, lo que ha llevado a Teherán a denunciar un "flagrante incumplimiento" del entendimiento alcanzado.
El memorando, compuesto por 14 puntos según los documentos conocidos públicamente, incluía además compromisos para avanzar en negociaciones diplomáticas, reducir tensiones y facilitar la normalización del tránsito marítimo por el estrecho de Ormuz, una vía estratégica por la que circula una parte muy importante del comercio mundial de hidrocarburos.
El estrecho de Ormuz, un punto crítico para la economía mundial
El estrecho de Ormuz conecta el golfo Pérsico con el golfo de Omán y el océano Índico y constituye una de las rutas energéticas más sensibles del planeta. Cualquier interrupción del tráfico marítimo puede afectar a los mercados internacionales y provocar fuertes movimientos en los precios del petróleo y del gas.
Tras conocerse el anuncio iraní, distintos medios especializados señalaron que persisten dudas sobre el alcance efectivo del cierre y sobre su aplicación práctica, mientras Estados Unidos continúa apostando por una solución diplomática y afirma seguir de cerca la situación en la zona.
Por el momento, el recrudecimiento de la violencia en el sur del Líbano y las acusaciones cruzadas entre Teherán, Washington e Israel vuelven a poner en riesgo el frágil proceso de desescalada iniciado días atrás y añaden incertidumbre sobre la estabilidad de una región clave para el suministro energético mundial.