Israel ocupará el sur de Líbano hasta el río Litani aplicando la misma destrucción que en Gaza
Tras desalojar a la población civil, volar puentes y ordenar la demolición de aldeas y viviendas en el área desmilitarizada acordada con la ONU, el ministro de Defensa israelí anuncia una nueva ocupación 'sine die' e ilegal justificándola en operaciones contra Hizbulá. El terreno ocupado forma parte del proyecto expansionista que reclama el sionismo bajo el concepto del 'Gran Israel'.

Las peores sospechas han sido confirmadas. Después de dos semanas en las que el Ejército israelí ha bombardeado repetidamente la capital libanesa, Beirut, alegando una respuesta al lanzamiento de proyectiles por parte de la milicia chií Hizbulá —contraatacando por la guerra de EEUU e Israel contra Irán—, los planes del Gobierno de Benjamin Netanyahu para el país vecino están más claros. Su ministro de Defensa, Israel Katz, ha confirmado este lunes que habrá ocupación más allá de la Blue Line, la línea azul que delimita el área desmilitarizada acordada con Naciones Unidas. Todo el sur, hasta la ribera del río Litani.
Tel Aviv ya había apostado numerosos tanques, tropas y otros tipos de blindados y armamento en su frontera norte, realizando incursiones en un territorio que el derecho internacional establece que solo puede operar la FINUL —la misión de cascos azules de la ONU, en la que participa España— y el Ejército libanés. Este fin de semana aprobaron la orden de volar cinco puentes de la zona sur, alegando que facilitaban la movilidad de los milicianos de Hizbulá —también de la población civil a la que han obligado a marcharse de sus hogares—.
Pero también se aprobó la demolición de viviendas y aldeas enteras justificando que podría servir de infraestructura al grupo armado proiraní. Se hizo mencionando un modelo de campaña militar que todo el mundo tiene muy presente al recordar las ruinas de lo que una vez fue la Franja de Gaza. Entrarán con maquinaria pesada destruyendo y demoliendo edificios como hicieron en Beit Hanún y en Rafah.
La misma receta de destrucción que en Gaza, sin más horizonte temporal que el fin del "terrorismo"
En ambos casos, el de Beit Hanún y el de Rafah, el territorio de esas urbes continúa bajo ocupación israelí, a pesar del 'plan de paz' de EEUU. En el caso de la ciudad fronteriza con Egipto, Israel nunca ha llegado a reabrir el paso por el que tendría que llegar la ayuda humanitaria acordada y las salidas de heridos. Por este motivo, el temor a que esta zona se convierta en otra bajo una ocupación sine die de Israel es muy real.
El propio ministro de Defensa israelí no dio ninguna referencia del horizonte temporal de dicha ocupación. De hecho, no ha llegado ni a confirmar si realmente se plantean que sea una ocupación temporal. Tan solo se ha limitado a resumirlo con una frase: "El principio es claro: si hay terrorismo y misiles, ni casas ni residentes". En cuanto a esos residentes sí ha dado más datos. Israel Katz ha señalado que "cientos de miles" de habitantes no podrán regresar a sus hogares hasta que se garantice la seguridad israelí.
Katz también ha confirmado que han destruido cinco de los puentes sobre el río Litani, pero que ahora el Ejército israelí "controlará los puentes restantes y la zona de seguridad hasta el Litani". Es decir, Israel dominará por completo los accesos a la zona sur libanesa, haciéndose con un área importante de la denominada como zona de amortiguación. Por el camino, los ataques israelíes dejan ya 1.040 personas asesinadas —de estas, 118 son niños y niñas y 40 trabajadores sanitarios— además de unos 2.900 heridos. Los desplazados superan el millón.
La tierra libanesa ocupada por tropas israelíes forma parte del proyecto sionista del 'Gran Israel'
A pesar de la relevancia del anuncio del ministro de Defensa israelí, la realidad es que una ocupación israelí en Líbano ni es nueva, ni suena a nuevo. El sur del Líbano ya estuvo sometido a ocupación durante 16 años, desde 1982 al 2000, prácticamente hasta las afueras de Beirut. Por cierto, bautizaron a esa ocupación como Operación Litani. Y el hecho de que haya tropas del Estado judío ocupando el sur de Líbano es algo que ya contempla el propio sionismo. La 'tierra prometida' que reclama este movimiento incluye ese territorio libanés.
Tal y como recogió Carmen Rengel en El HuffPost, en las diversas manifestaciones y evolución histórica de lo que abarcaría el 'Gran Israel', no solo se engloba la Palestina histórica —ya ocupada en Gaza y Cisjordania—, sino también la península del Sinaí, la Palestina egipcia, Chipre, el 30% de Egipto, la mayor parte de Irak, una amplia zona de Arabia Saudita, la totalidad de Kuwait, Siria, Jordania y Líbano, y partes del sur de Turquía. Es una idea que defienden a ultranza ministros del primer ministro israelí como Belazel Smotrich o Itamar Ben-Gvir, pero con la que también coquetea el propio Benjamin Netanyahu.
Por otro lado, cabe recordar que durante la anterior campaña militar sobre Gaza y sobre los suburbios de Beirut se registraron escenas que permiten intuir que Israel no solo opera en el plano de la lucha contra Hizbulá cuando entra en territorio libanés. En los medios israelíes fue sonada la noticia de un arqueólogo de 71 años que murió en medio de combates en Líbano. ¿Qué hacía una persona de tan elevada edad acompañado de un sargento de las IDF antes de ser emboscados y tiroteados por efectivos de Hizbulá? Inspeccionar una antigua fortaleza de los cruzados.
Por ejemplo, en la zona que ahora controla Israel en el sur del Líbano se encuentra una de las mayores joyas arqueológicas y de la historia de la región, la ciudad de Tiro. Antigua urbe fenicia, cuenta desde 1981 con la declaración de Patrimonio de la Humanidad por parte de la UNESCO. Pero también es uno de esos puntos de cruces de diferentes culturas y religiones, desde la musulmana a la cristiana pasando por la judía. Precisamente, la Biblia habla de este territorio libanés y de otros como Babilonia augurando que llegarían a convertirse en Sodoma y Gomorra, o por lo contrario, quedarán deshabitados para siempre. Una suerte de metáfora tras conocer los planes de destrucción del Ejército israelí.
Pero hay otro elemento clave en el control de la ribera del Latani y es el propio río. Es un elemento geoestratégico al bordear parte de la frontera siria, pero también lo hace a lo largo de 29 kilómetros con la frontera israelí. Además del agua, clave para la agricultura de la región de Qasmieh-Ras-el-Aïn, la gran huerta de cítricos y plátanos de Líbano; el Litani da acceso a una infraestructura energética clave. Se trata de una presa que supone la mayor generación eléctrica del país con una producción de 185 megavatios. El control de esta zona, también supone el control de dicha energía.
