León, Soria y Ávila: cuando la papeleta de la tierra tira más que los grandes partidos
Los candidatos de UPL, Soria ¡Ya! y Por Ávila aspiran a renovar la fuerza con la que irrumpieron en las elecciones de 2022. Lo territorial aparece como prioridad en unos programas con aspectos comunes y llamativas diferencias.
Hay algo que une a León, Soria y Ávila aparte de un interés turístico no siempre bien explotado. En las tres provincias la fuerza del 'regionalismo' se está haciendo notar como en pocas partes más. Tres siglas, ligadas a la tierra, aparecen como elementos relevantes en las inminentes elecciones autonómicas de este domingo 15 de marzo en Castilla y León. Porque Unión del Pueblo Leonés (UPL), Soria ¡Ya! y Por Ávila presentan muchas diferencias ideológicas y programáticas entre sí, pero coinciden en algo: primero, "las necesidades de aquí".
Sus testimonios a El HuffPost en la previa de las elecciones de Castilla y León son mitad reivindicación, mitad protesta. Porque admiten que "da igual que sean municipales, autonómicas... que siempre hablamos de Feijóo o Sánchez como si se presentaran ellos". Lo verbaliza Alicia Gallego, candidata de UPL y favorita a hacerse con entre 3 y 4 escaños, como potencial primera lista en su tierra.
Lo que le permite su maltrecha garganta a estas alturas de campaña lo emplea en defender que "la gente está harta, porque ve que cuando hay un problema al que tienen que acudir es a su alcalde y no a los grandes políticos de los que estmaos hablando todo el día".
Ese hartazgo también alimenta las expectativas electorales de Soria ¡Ya! Su candidato, Ángel Ceña, añade que entre la población de su tierra "claro que hay un hartazgo y se puede entender nuestro voto como uno de protesta".
Pese a lograr tres escaños en las autonómicas de 2022 y tener expectativas de, al menos, mantener dos ahora, Ceña admite que "encontrar ese hueco entre tanta pelea 'nacional' es difícil, porque cada vez más las elecciones tienen contexto nacional". De la cita en Castilla y León lamenta que se vean "como un preámbulo a las generales, como ya pasó en Extremadura y Aragón y como pasará en Andalucía. Eso es tomarle el pelo a la gente, porque aquí lo que hace falta es hablar más de Soria y menos de la DANA, de Irán, de que si Sánchez y su familia o de que... De lo que toca es de hospitales sin servicios, de carreteras a medio hacer o de estaciones de tren sin trenes", expone. Nadie mejor que él para reutilizar aquella mítica frase mal atribuida a Rajoy: "Menos Siria y más Soria".
Desde tierras abulenses, Pedro Pascual aspira a revalidad su escaño como voz de Por Ávila. A Pascual le toca respondar la clásica pregunta de la ideología. Nacida de una escisión de militantes del PP, su formación llama a un electorado "tanto de izquierdas como de derechas, nosotros practicamos ese espíritu de la concordia de Adolfo Suárez sobre la idea de que hay que hablar de Ávila", cita del ilustre 'vecino' de provincia.
"Estamos olvidados, tanto en lo nacional como en lo autonómico, así que aquí cabemos todos y todos somos conscientes de que el centralismo nos está destrozando, tanto en Valladolid como en Madrid", prosigue.
Más allá de su común pelea por lo territorial, hay una diferencia fundamental entre Unión del Pueblo Leonés y las otras dos formaciones. UPL no solo lucha por más y mejor inversión en su tierra, sino por conseguir una autonomía total para la región leonesa (León, Salamanca y Zamora). Creen que esa seria "la herramienta para revertir el abandono que sufrimos", pero asumen que "aunque la Constitución nos asiste", no es un escenario esperable en estos tiempos.
Defienden una cierta realpolitik a la leonesa, conscientes de que "mientras no llegue la autonomía tenemos que apostar por la política en toda la comunidad y conseguir que se traigan industrias, infraestructuras, servicios, que se cuide el campo". "No vemos rumbo político en esta comunidad", puntualiza su líder, Alicia Gallego.
Insertada en la génesis de la plataforma denominada España Vaciada, desde Soria ¡Ya! recuerdan cómo surgió un partido nacido de mucha carretera y mucho viajar. "Primero formamos un movimiento ciudadano para reclamar inversiones y mejoras aquí. Al salir vimos que fuera había cosas que aquí no teníamos". Con pesar y un tanto de enfado, Ángel Ceña admite que muchas de ellas siguen sin tenerlas. "Ahora mismo, por no haber no hay ni tren, que está la estación cerrada por obras desde hace ya... Estamos abandonados de la mano de Dios".
Si se bucea en los programas políticos, vuelven las coincidencias. Porque pulsiones autonomistas aparte, el abandono se siente en "hospitales sin personal", "pueblos sin infraestructuras", un campo "sin apoyo ni medidas para promover el relevo generacional," carreteras prometidas y que siguen "en un cajón" o en una política contra los incendios nula "cuando aquí ardemos cada verano"...
Los argumentos los van intercalando los tres candidatos, hasta que se reencuentran en un mismo término, la "despoblación", contra la que "nadie hace nada". "No entendemos que no haya una ley de despoblación en Castilla y León, que tanto venimos reclamando y que el PP ha prometido", culmina al respecto la líder de UPL.
Votos a cambio de certezas
Con esas 'armas políticas' se presentan Unión del Pueblo Leonés, Soria ¡Ya! y Por Ávila a los comicios del 15 de marzo. Las encuestas pronostican una victoria del PP de Alfonso Fernández Mañueco, insuficiente por sí misma y un potencial apoyo necesario de Vox. Pero, si los números dieran, ninguno de los entrevistados por El HuffPost se niega a otras posibilidades, sabedores de que los sondeos les otorgan un buen puñado de escaños entre las tres siglas.
"Nosotros, en UPL, no vamos a participar de ningún gobierno no queremos gobernar una comunidad en la que no creemos. Otra cosa es que nuestro voto sirva para aprobar leyes que creemos buenas para nuestra región. Y eso sí lo podremos hacer, porque eso es rentabilizar el voto", apunta Alicia Gallego.
Conscientes de que "si entra Vox nosotros ya no pintamos nada numéricamente", Ángel Ceña promete "hacer valer el voto de Soria" si fuera necesario para el PP, "a cambio de nuestros objetivos y compromisos reales contra la despoblación y otros aspectos". Un adjetivo, "real", sobre el que también pivota el candidato abulense.
Para Pedro Pascual, en la actual situación "no caben líneas rojas" a nivel ideológico cuando se trata de "salir del olvido". Pero advierte, como han hecho sus compañeros, de que "ya no nos valen las palabras, en la primera legislatura nos prometieron muchas cosas y ya no nos creemos nada. Si quieren nuestro voto, primero un compromiso".