Primero los móviles, ahora los relojes: las nuevas prohibiciones del FSO ruso para acercarse a Putin tras el aumento de las amenazas de atentado
El servicio de seguridad de Rusia teme que puedan hacer con Putin lo que el Mossad hizo con Ali Jamenei, el abatido líder todopoderoso de Irán.

Las sombras del miedo alrededor de Vladimir Putin son cada vez más espesas. El Servicio Federal de Protección de Rusia (FSO) ha endurecido, más si cabe, los requisitos y los condicionantes para acercarse al todopoderoso presidente ruso.
Las sospechas tras los últimos avisos de atentado contra la figura del presidente ruso han obligado a la plana mayor de seguridad a llevar al extremo las ya de por sí restricciones impuestas para evitar cualquier posible 'peligro' vital.
Hasta ahora se sabía que cualquier miembro del personal de Putin, guardaespaldas y funcionarios que se reuniesen con él o simplemente se acercasen, no podían usar un teléfono móvil por básico que fuera ni internet. Ahora la limitación del FSO ha llegado a los relojes.
Desde mediados de abril, el servicio de seguridad considera que los relojes de pulsera son potenciales armas asesinas, insipirados quizás en más de una fantasiosa película de espías y mercenarios. En realidad, es esto y algo más.
Pero a juicio de los expertos no se trata de un temor exclusivo a que alguien convierta su cronógrafo en un misil muñeca-cuello de Putin, sino en algo tan a priori inocuo como que las fotos y vídeos capten la hora en la que se celebra una reunión.
Esta prohibición no solo afecta al personal 'raso' que pueda estar cerca del presidente ruso. También alcanza a figuras de nivel como ministros, asesores, altos funcionarios y ejecutivos de empresas. El diario italiano La Repubblica se hace eco de recientes encuentros de carácter político y empresarial y los intervinientes no llevan reloj en sus muñecas
El canal ruso Mozhem Obysnit, que se puede traducir como Podemos Explicar matiza que, hoy por hoy, solo unos pocos elegidos escapan a la prohibición de los relojes. Se trata de los contactos de mayor confianza y como gesto de buena voluntad "por ahora".
En el Kremlin temen que, como pasara con Ali Jamenei y su circulo de confianza en Irán, el Mossad se adelantase a sus movimientos y su geolocalización a través del estudio de los detalles captados en imágenes y todo tipo de documentación. Por este motivo, alegan fuentes de inteligencia, el ataque combinado de EEUU e Israel contra Teherán acabó con la vida de Jamenei y su entorno más cercano en cuestión de horas.
