Reino Unido atiende las quejas de Trump y autoriza a EEUU a usar sus bases para la ofensiva sobre Irán
Durante semanas, el presidente de EEUU ha ido publicando su "enorme decepción" con el Gobierno británico por su, consideraba, falta de apoyo. Llevaba semanas atacando personalmente a Keir Starmer.
Reino Unido acaba de darle una alegría a Donald Trump. El Gobierno de Reino Unido ha autorizado a EEUU a usar sus bases militares en el territorio británico para su ofensiva contra Irán.
La medida supone un cambio en la política de Reino Unido en relación a la guerra en Irán, tras semanas negándose a esta posibilidad, al igual que con los intentos de Trump de armar una misión internacional para desbloquear el estrecho de Ormuz.
La falta de apoyo británico a EEUU en el marco de sus ataques ha provocado numerosas quejas públicas de Donald Trump, que no ha dudado en evidenciar su "enorme decepción" con Londres. Y especialmente con su premier, Keir Starmer, del que irónicamente decía que "no es ningún Winston Churchill".
Espaldarazo en nombre del Gobierno (no de Starmer)
Downing Street lo ha anunciado a través de un comunicado y no en forma de anuncio de Starmer. El texto detalla, brevemente, que el acuerdo entre Londres y Washington incluye "operaciones defensivas estadounidenses para degradar los emplazamientos y las capacidades de misiles que se utilizan para atacar buques en el estrecho de Ormuz".
Antes, se hace especial hincapié en la cooperación internacional que Londres está desarrollando con otras potencias para "desarrollar un plan viable" que salvaguarde el transporte marítimo internacional en el estrecho.
A ojos de Downing Street, dicho plan viable no pasa, al menos no aún, por lo que pretende Trump, enviar un contingente a la zona. Sobre esta iniciativa, el gobierno de las islas subraya que no es el momento, en un postulado similar al de la UE.
Irán se lo toma como un ataque directo
Irán ha respondido amenazando con tomar represalias contra Reino Unido bajo la acusación de que su apoyo a EEUU equivale a "participar en la agresión" iniciada el 28 de febrero.
"Estas acciones serán consideradas claramente como participación en la agresión y quedarán registradas en la historia de las relaciones entre ambos países", ha trasladado el ministro de Exteriores iraní, Abbas Araqchia, a su homóloga británica, Yvette Cooper, durante una conversación telefónica, según un comunicado publicado por el Ministerio de Exteriores de Irán. En la misma le habría espetado que desde Teherán "nos reservamos el derecho inherente a defender la soberanía y la independencia del país".