Trump fía el final de la guerra contra Irán a sentir una "corazonada" del momento ideal: "Vamos muy adelantados"
Donald Trump se niega a marcar un calendario tras adelantar inicialmente un plazo de entre 4 y 6 semanas, que progresivamente ha ido mutando en "todo el tiempo" que sea necesario.
En los mundos de Trump solo habita Donald Trump. El presidente de EEUU no tiene un calendario sobre el desarrollo y final de la guerra contra Irán. Pero más o menos intuye cuando tocará a su fin. Desafortunadamente para analistas y periodistas, se trata de Donald Trump, así que su vaticinio es algo tan vago como que todo terminará cuando sienta la "corazonada" de que ha llegado la hora.
Quizás decir eso y no decir nada sea lo mismo, pero es la respuesta que ha dado Trump a la pregunta de hasta cuándo durará la ofensiva en una entrevista este viernes a Fox News Radio.
"Nadie tiene la tecnología ni las armas que tenemos nosotros. Vamos muy adelantados. Muy adelantados", celebraba en el medio conservador. Sobre el gasto económico y militar que está afrontando EEUU, añadía tener "munición prácticamente ilimitada. La estamos usando, la estamos usando. Podemos seguir así para siempre".
Sin embargo, ni siquiera Trump quiere una guerra para siempre. Adelantó hace días tener capacidad para mantenerla "mucho tiempo", mientras él y su administración trataban de fijar un horizonte realista de entre cuatro y seis semanas desde el comienzo, hace dos semanas, de la Operación 'Furia Épica'.
¿Estamos a mitad de 'camino'? Imposible saberlo, por mucho que el magnate ironice con que ya no sabe "qué más atacar" por haber "destruido" prácticamente todos los objetivos marcados en su ataque coordinado con Israel al corazón nuclear y de poder del régimen de Irán.
Así, el final puede estar cerca o no. Solo Trump lo sabe y lo ha dejado claro con una expresión en ingles de llamativa traducción. "When I feel it, feel it in my bones", aseveraba en Fox News Radio, algo así como "cuando yo lo sienta, cuando me dé la corazonada [de que ha llegado el momento]".
Lo que no admite tantos juegos de palabras es la crisis generada alrededor del petróleo, que es lo mismo que decir sobre la economía mundial.
Mientras se plantea medidas de urgencia como volver a comprar petróleo ruso para paliar el golpe, el presidente de EEUU insiste en que la suya es la economía más fuerte del planeta y que se, una vez pasara el conflicto, se recuperaría "enseguida y muy rápido".