Trump, líder en desconfianza entre los españoles: adelanta a Putin en nivel de amenaza
Una encuesta de 40dB. para 'El País' y la Cadena SER constata que hay un profundo pesimismo sobre el futuro del planeta, al punto de que no llegan al 10% los que esperan que sea más próspero y estable. El siglo XXI no es el del progreso.

Los españoles lo tienen claro: rechazan la guerra y a quien la impulsa. Por eso, repudian al presidente de Estados Unidos, Donald Trump. No es un sentimiento nuevo esto que constata la última entrega de 40dB. para el barómetro de abril de El País y la Cadena SER. Lo distinto es que esa oposición y esa desconfianza supera ya la que genera entre la población hasta el presidente de Rusia, Vladimir Putin, un líder totalitario que lleva más de cuatro años invadiendo suelo europeo. La idea de que en la Casa Blanca sigue viviendo un aliado de Madrid se ha roto.
Trump es considerado, según el sondeo conocido este lunes, como la mayor amenaza para la paz mundial, ligeramente por encima de Putin. Ambos aparecen seguidos del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu.
La investigación demoscópica revela, además, un profundo pesimismo sobre el futuro del planeta, al punto de que no llegan al 10% los que esperan que sea más próspero y estable, cuando estamos en pleno siglo XXI, que debería ser el del progreso y la estabilidad.
Entre los españoles también se aprecia una división casi en dos mitades, muy marcada por las diferencias ideológicas, respecto al aumento del gasto en defensa. En cambio, la salida de la OTAN solo la propugnan los votantes de Podemos. Todos los datos internos de la encuesta pueden descargarse aquí.
Cuando se le pide a los encuestados que elijan a los líderes que más ponen en peligro la paz del planeta, Trump es señalado por el 81%, frente al 79,3% que cita a Putin y el 71,2% a Netanyahu. El resto de los dirigentes sugeridos por 40dB. quedan ya más lejos: el nuevo líder supremo iraní, Mojtaba Jamenei (62,9%); el norcoreano Kim Jong-Un (62,25%) y, con mayor distancia aún, el jefe del Estado de la otra superpotencia, el chino Xi Jinping, que se queda en un 49,3%.
El diario del Grupo Prisa indica que, si bien la mayor animadversión hacia Trump se localiza entre los votantes de la izquierda, "tampoco los del PP se muestran muy benévolos con él". Los electores del primer partido de la oposición sí indican a Putin como el mayor peligro (80%), aunque no con gran diferencia sobre el estadounidense (71,3%). Solo se detecta comprensión con Trump entre los seguidores de Vox, donde su imagen amenazante desciende hasta el 36,5%. "Esa discrepancia entre los votantes de los dos partidos de la derecha se observa también con la figura de Netanyahu, visto como un peligro para la paz por el 60% de los del PP y únicamente por el 24% de los de Vox", se añade.

Estudios anteriores del mismo instituto demoscópico habían constatado la muy mayoritaria oposición popular al inicio de la guerra. Ahora, después de cinco semanas de intercambio de fuego, tampoco suman más los partidarios de continuar la ofensiva hasta derrocar al régimen de los ayatolás.
El 56% lo rechaza, opinión predominante, de nuevo, entre todos los electorados salvo el de Vox. Porcentajes mucho más holgados se declaran a favor de un alto el fuego en el conflicto palestino, de la búsqueda de una solución negociada a la crisis política de Venezuela y del mantenimiento de la ayuda internacional a Ucrania.
El trabajo publicado hoy corrobora que la actualidad internacional se ha convertido en una parte principal del menú informativo de los españoles: dos de cada tres aseguran seguirla. Pero llama la atención la enorme brecha por edades y sexos. Entre los más viejos y los más jóvenes hay casi 20 puntos de diferencia a favor de los primeros en el seguimiento de ese tipo de noticias. Un abismo parecido al que separa a los hombres de las mujeres, mucho más atentos ellos a lo que sucede en el mundo.

El fatalismo ha venido para quedarse
La convulsa situación mundial ha extendido un espeso manto de fatalismo entre la población. Los datos son tajantes: casi el 70% se declara pesimista sobre el futuro; alrededor de la mitad augura que será violento, autoritario y desigual, mientras que no llega al 10% los que lo contemplan con esperanzas de mejoría. La posibilidad de una involución democrática en EE UU y la UE resulta verosímil para el 59% en el primer caso y el 54% en el segundo.
En proporciones de dos de cada tres encuestados o incluso más, se prevé que los estadounidenses emprendan nuevas aventuras militares, Groenlandia y Cuba incluidas, y que el conflicto de Oriente Medio derive en una crisis económica global. La mitad cree posible una guerra a escala mundial. El temor a que Putin invada algún país de la UE desciende al 39%, ahonda El País.
Las diferencias por bloques ideológicos se hacen mucho más notorias cuando se abordan cuestiones vinculadas al debate nacional. Así ocurre al preguntar sobre la posición de España en la política internacional. Una mayoría (37%) la juzga positiva frente a un 30% que la tacha de negativa. El resto se queda en un “ni buena ni mala” en medio de una sima entre las opiniones favorables de la izquierda y desfavorables de la derecha. ´
Mucho más consenso suscita la defensa de la soberanía económica, territorial y energética de España, así como del derecho internacional, cuestiones que respaldan por encima del 75% de los entrevistados por 40dB. Más de la mitad sería partidaria de la creación de un ejército europeo. Que España preste apoyo militar a EE UU en la campaña contra Irán y priorice su relación con Washington es rechazado en porcentajes superiores al 50%.
En ese punto, además, se aprecia división entre los votantes del PP, mientras los de Vox hacen gala de su proamericanismo. El hipotético envío de tropas españolas a zonas de conflicto no suscita mayor controversia. Aun en grados diferentes, el rechazo vence entre todos los electorados.
Hay otra cuestión que traza una nítida raya entre sectores ideológicos, hasta separar a los encuestados en dos mitades casi perfectas: el aumento del gasto militar. El 46,3% se pronuncia a favor y el 45,3% en contra. En la derecha, los partidarios suman abrumadora mayoría, mientras que la izquierda se declara en contra, de forma menos pronunciada entre los votantes del PSOE. Más claras son las posiciones ante una hipotética recuperación del servicio militar obligatorio: solo los votantes de Vox lo verían bien.
Tampoco, aunque pudiera parecer lo contrario, se registran demasiadas discrepancias sobre la OTAN. Casi dos de cada tres se declaran partidarios de continuar en la Alianza. Esa postura favorable, si bien más acusada en la derecha, vence entre los electorados de todos los partidos, incluido Sumar y con la única excepción de Podemos.
La encuesta se cierra con una pregunta: ¿estaría usted dispuesto a asumir riesgos personales para defender la democracia en España? La mitad contesta que sí y el 36% que no, sin grandes distinciones entre votantes.
