Trump presume de un "regalo" de Irán mientras EE.UU. refuerza su presencia militar en la zona
Teherán permitiría el paso de petroleros por Ormuz mientras crecen las sospechas de una posible ofensiva terrestre estadounidense
Donald Trump ha vuelto a agitar el tablero internacional con un anuncio que llega en pleno aumento de la tensión en Oriente Medio. El presidente de Estados Unidos aseguró este domingo que Irán permitirá el paso de 20 buques petroleros a través del estrecho de Ormuz, un movimiento que calificó como un "regalo" y una "señal de respeto" hacia Washington.
Según explicó a periodistas a bordo del Air Force One, el paso de los navieros se produciría este mismo lunes, en lo que presenta como un gesto que confirmaría que las negociaciones entre ambos países "van por buen camino". Trump fue más allá y aseguró que un acuerdo con Teherán podría cerrarse "muy pronto".
Un gesto en medio de la tensión
El anuncio, sin embargo, contrasta con el escenario real sobre el terreno. Estados Unidos ha incrementado notablemente su presencia militar en la región, con unos 50.000 efectivos desplegados y nuevos refuerzos en camino. Entre ellos, el buque de asalto anfibio USS Tripoli, con 3.500 militares adicionales y apoyo aéreo.
A esto se suman informaciones publicadas en medios estadounidenses sobre posibles planes del Pentágono para una incursión terrestre en Irán, lo que dibuja un escenario mucho más tenso que el optimismo que transmite la Casa Blanca.
Irán desconfía y eleva el tono
Desde Teherán, la respuesta no ha tardado en llegar. El presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, acusó a Estados Unidos de mantener un doble discurso: "Hablan de negociaciones en público, pero en secreto planean un ataque".
Además, aseguró que Irán está "esperando" la llegada de los soldados estadounidenses desplegados recientemente, en un mensaje que eleva aún más la tensión y apunta a un posible escenario de confrontación directa.
Ultimátum, presión y rechazo interno
En paralelo, Trump ha prorrogado hasta el 6 de abril el ultimátum dado a Irán para que desbloquee el estrecho de Ormuz, una vía clave por la que pasa cerca de una quinta parte del petróleo mundial. De no hacerlo, ha amenazado con atacar infraestructuras energéticas iraníes.
Mientras tanto, en Estados Unidos crece el rechazo a una intervención terrestre. Más de la mitad de la población se opone a enviar tropas a Irán, en un conflicto que ya ha dejado trece militares estadounidenses muertos y más de 300 heridos desde su inicio a finales de febrero.
Así, entre gestos de aparente acercamiento y movimientos militares cada vez más contundentes, la situación sigue oscilando entre la negociación… y el riesgo de una escalada mayor.