Trump dice que la guerra en Irán podría declararse "un éxito", pero avisa: "Vamos a ir más allá"
El presidente de EEUU presume de haber atacado más de 5.000 objetivos en nueve días de ofensiva, mientras abre nuevos frentes diplomáticos con Rusia y Cuba y estudia levantar temporalmente sanciones petroleras para frenar el alza del crudo.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este lunes que la guerra contra Irán podría darse por ganada en este momento, aunque dejó claro que Washington no tiene intención de detener la ofensiva todavía.
"Podríamos llamarla un tremendo éxito ahora mismo y dejarlo aquí, podría declararlo", dijo el mandatario durante una rueda de prensa en Miami. "O podríamos ir más allá. Y vamos a ir más allá".
La guerra, iniciada hace poco más de una semana, ha generado un intenso debate dentro de Estados Unidos por su duración, su coste económico y el riesgo de una escalada mayor en Oriente Medio.
Trump sostiene que la mayor parte de los objetivos militares iraníes ya han sido neutralizados. Según sus cifras, el ejército estadounidense ha atacado más de 5.000 objetivos, ha hundido más de 50 barcos y ha destruido instalaciones clave como fábricas de drones, sistemas de radar, telecomunicaciones y gran parte de la capacidad defensiva del país.
"Todo lo que tienen se ha ido", afirmó el presidente. "No tienen marina, no tienen fuerza aérea, no tienen defensa aérea".
Sin fecha para el final de la guerra
A pesar de afirmar que la ofensiva está "prácticamente terminada", Trump evitó fijar una fecha para el final del conflicto. Sus declaraciones contrastan incluso con las de su propio secretario de Guerra, Pete Hegseth, quien ha señalado que la campaña militar es "solo el principio".
Ante la insistencia de los periodistas, el presidente se limitó a decir que el final podría llegar "pronto, muy pronto".
Hasta ahora, ocho soldados estadounidenses han muerto durante la guerra. La última víctima fue un militar fallecido tras un ataque iraní en Arabia Saudí, mientras que otro guardia nacional murió por una emergencia médica en Kuwait, donde ya habían fallecido otros seis soldados.
Cuando se le preguntó cuántas bajas está dispuesto a asumir, Trump respondió que en conflictos de este tipo "siempre va a haber muertes".
El impacto en los mercados
Las declaraciones del presidente han tenido un efecto inmediato en los mercados. Horas antes, tras afirmar en una entrevista que la guerra estaba "prácticamente terminada", el precio del petróleo intermedio de Texas cayó de 115 dólares a 85 en cuestión de minutos. En paralelo, el índice Dow Jones cerró con una ligera subida después de haber pasado la mayor parte de la jornada en negativo.
En medio de esa volatilidad energética, Trump anunció también que su Gobierno estudia levantar temporalmente algunas sanciones petroleras para estabilizar el suministro mundial.
"Ciertas sanciones petroleras serán suspendidas temporalmente para estabilizar los precios y garantizar el flujo de crudo", explicó.
La medida afectaría especialmente a rutas estratégicas como el Golfo Pérsico, clave para el transporte global de petróleo.
Llamada con Putin y mensaje sobre Ucrania
En el plano diplomático, Trump confirmó además que habló por teléfono con el presidente ruso, Vladímir Putin, en una conversación que duró cerca de una hora. Según el mandatario estadounidense, Putin expresó su interés en ayudar a mediar en el conflicto de Oriente Medio. La respuesta de Trump fue directa.
"Le dije: podrías ayudar más si terminas la guerra entre Rusia y Ucrania", aseguró. Trump calificó la conversación como "muy buena", aunque reconoció que el conflicto en Ucrania sigue bloqueado por la fuerte rivalidad entre Putin y el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski.
Cuba, el otro frente
El presidente también sorprendió al hablar sobre Cuba, donde insinuó la posibilidad de una "toma de control amistosa" de la isla.
Trump afirmó que el secretario de Estado, Marco Rubio, estaría negociando con representantes del Gobierno cubano, algo que La Habana ha negado en varias ocasiones.
Según el presidente estadounidense, Cuba atraviesa una crisis profunda tras el fin del suministro de petróleo desde Venezuela, lo que ha provocado un fuerte deterioro energético y económico.
"Están realmente acabados. No tienen energía, no tienen dinero", afirmó. Trump sostuvo que el Gobierno cubano podría verse obligado a aceptar un acuerdo con Washington.
Un escenario global cada vez más tenso
Las declaraciones del presidente reflejan un momento de alta tensión internacional, con Estados Unidos involucrado simultáneamente en varios frentes: la guerra con Irán, la presión sobre Cuba y las complejas relaciones con Rusia en torno a Ucrania.
Mientras tanto, el impacto económico del conflicto, especialmente en los mercados energéticos, sigue siendo uno de los factores que más preocupan tanto dentro como fuera de Estados Unidos.