Un periodista informó del impacto de un misil iraní cerca de Jerusalén: ahora recibe amenazas de muerte porque mucha gente ha perdido una apuesta
Un periódico israelí informó hace unos días del impacto de un misil iraní en una zona despoblada cerca de Jerusalén y ahora muchos apostadores en línea están exigiendole que reescriba la información para no perder dinero.
Las guerras en el siglo XXI generan historias insólitas. La ofensiva ilegal de EEUU e Israel contra Irán está tensando el mercado internacional energético después de que el estrecho de Ormuz pasara a ser intransitable, pero el sinfín de análisis económicos o los comentarios como los de Javier Bardem en los Oscar palidecen con respecto a la historia que ha protagonizado un periodista israelí estos días.
Su nombre es Emanuel Fabian, y es el corresponsal para asuntos militares del diario The Times of Israel. Fabian publicó el pasado martes 10 de marzo información después de que un misil balístico iraní impactara en una zona despoblada cerca de Jerusalén. Desde entonces, el periodista no ha parado de recibir amenazas de muerte y exigencias de que modificara su artículo, indicando que no se trataba de un misil iraní, sino de los restos de un proyectil interceptado.
Primero recibió un correo electrónico de una persona que se identificó como Aviv. "En relación con su reportaje, tanto el municipio como la Estrella de David Roja corrigieron sus informes para aclarar que el impacto no fue de un misil, sino la caída de un fragmento de un interceptor israelí (...). Le agradecería que actualizara su artículo, ya que no refleja la realidad". Fabian contestó que sus fuentes en las Fuerzas de Defensas Israelíes (IDF) mantenían la información de que se trataba de un misil iraní.
De hecho, el periodista llegó a compartir un tuit en el que se aprecia un vídeo del impacto. "Normalmente, el fragmento de un interceptor no produce una explosión de esa magnitud", trató de explicar. Dio igual. Fabian siguió recibiendo correos. Algunos con un tono mucho más siniestro. En esta ocasión fue un tipo que se identificó como Daniel. "Lamento ponerme en contacto sin haberme presentado antes, pero seguro que nos conoceremos bien", escribía a la atención del trabajador.
"Tengo una solicitud urgente con respecto a la exactitud de su reportaje sobre el ataque con misiles del 10 de marzo. Es inexacto y está provocando una serie de errores. Si me pudieras responder antes de esta noche me ayudarías a mí, a mucha otra gente y, por supuesto, al Estado de Israel". Al periodista le sorprendió recibir dos correos de dos personas distintas haciéndole la misma petición en el mismo día.
Los correos fueron a más: "Mi artículo se había convertido en el epicentro de una gran apuesta"
Emanuel Fabian, que relata todo lo que ha vivido en un nuevo artículo en el periódico para el que trabaja, detalla que ese mismo día decidió dejar los últimos correos sin contestar, ante la insistencia de quienes le exigían una rectificación lo más urgente posible. "Es muy importante que corrija su artículo lo antes posible". Ya no recibía únicamente correos electrónicos. También respuestas en redes sociales como X (antes Twitter).
En ese momento Fabian detectó un patrón: mucho de los usuarios de redes sociales que le escribían tenían su perfil lleno de comentarios sobre su actividad en plataformas de apuestas en línea. En concreto, de Polymarket, "uno de los mercados de predicciones más grandes del mundo", escribe el propio periodista. "Querían confirmar si un misil había impactado o no en Israel el 10 de marzo, con el fin de resolver una apuesta".
La apuesta en concreto se preguntaba si Irán habría atacado a Israel el 10 de marzo. Miles de personas llegaron a apostar 14 millones de dólares en esa predicción. El sí ganaría si Irán iniciaba un ataque con drones y misiles sobre territorio israelí. Sin embargo, una cláusula advertía que ese sí no sería válido si todos los drones y los misiles iraníes eran interceptados. No fue el caso con el proyectil que sí consiguió impactar aquel día cerca de Jerusalén.
"Mi breve reportaje sobre el impacto de un misil en una zona despoblada se había convertido en el epicentro de una guerra de apuestas, donde quienes habían apostado por el no exigían que modificara mi artículo para asegurarse unas ganancias", escribe el articulista.
Luego llegaron las amenazas: el periodista ya lo ha puesto en manos de la policía
Finalmente, el periodista se vio obligado a poner este caso en manos de la policía. Ya no eran correos o tuits. Empezó a recibir mensajes a través de WhatsApp. Algunos mantenían el tono conciliador del principio. Otros empezaron a escalar el tema. "Tienes exactamente media hora para corregir tu reportaje". "Si no corrigen esto antes de la una de la mañana, sufrirás un daño que jamás imaginaste".
"No tienes ni idea de cuánto has puesto en riesgo: hoy es el día más importante de tu carrera. Tienes dos opciones: si nos haces perder 900.000 dólares invertiremos al menos esa cantidad para acabar contigo. La otra es que terminas con esa cantidad en el bolsillo y recuperas la vida que tenías hasta ahora".
Emanuel Fabian llegó a recibir llamadas de una supuesta abogada estadounidense que se interesaba por una supuesta manipulación de apuestas (de la que le acusaba a él), por lo que decidió silenciar el teléfono y acudir a la policía. De forma paralela, los mensajes seguían llegando: "Tienes 90 minutos. Estás haciendo una tontería".
Estos mercados de predicción llevan ya tiempo causando polémica. Solo el mes pasado, también en Israel, un reservista y un civil fueron acusados de utilizar información privilegiada para manipular apuestas. Menos populares en España (donde las reinas siguen siendo las apuestas deportivas), en países como EEUU algunas de las plataformas de "predicciones" albergan operaciones de incluso más de 44.000 millones de dólares.