Vance, 'on fire' contra Israel: "Yo no atacaría al único aliado poderoso que me queda en todo el mundo"
El vicepresidente de EEUU carga doblemente contra Tel Aviv, remarcando los roces de las últimas semanas. Le recuerda que apenas tiene nueve millones de habitantes y no puede resolver sus problemas de seguridad "a base de violencia".
Estados Unidos no va a dejar caer a Israel. Eso es así desde la fundación del estado, en 1948. Sin embargo, en esta época trumpista, visceral e impaciente, Washington tampoco evita críticas que en otro momento habrían quedado en privado. Pero es que tampoco nunca en la historia los dos aliados han estado en guerra con Irán y han tenido desacuerdos sobre dónde hay que parar, cuándo hay que firmar la paz.
Llevamos semanas conociendo llamadas del presidente norteamericano, Donald Trump, al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, en las que vuelan hasta los insultos. El republicano también ha censurado en público a Bibi, al que ha reclamado que deje de atacar Líbano para poder cerrar, así, un pacto integral con Teherán.
Hoy mismo debía llevarse a cabo una reunión en Suiza para empezar a desarrollar el acuerdo-marco firmado ayer, pero no habrá cita: EEUU alega problemas logísticos pero los ayatolás ponen el dedo en la llaga y dicen que no van porque Líbano sigue bajo las bombas. En este contexto se entiende mejor que el vicepresidente norteamericano, JD Vance, haya arremetido de nuevo contra Israel en las últimas horas, con gran dureza, porque no hace caso a EEUU. Trump, recuerda, es el único aliado de Tel Aviv, una dura crítica que hizo referencia a los miles de millones de dólares en ayuda militar estadounidense que recibe el país.
El número dos defendía así el acuerdo alcanzado esta semana, duramente criticado tanto en sectores más halcones de EEUU como en Israel por no frenar el programa de misiles iraní y no ofrecer una vía clara para desmantelar sus instalaciones nucleares, además de limitar la capacidad de Israel en su guerra contra Hezbolá en Líbano.
Vance, al ser preguntado en una rueda de prensa en la Casa Blanca sobre un informe que indicaba que Netanyahu estaba furioso por el acuerdo, afirmó no haber escuchado tales comentarios del primer ministro de Israel, pero criticó a los miembros del gabinete del líder israelí, quienes, según él, han atacado el acuerdo y agredido personalmente a Trump. "Mi mensaje para ellos sería doble. Primero: Donald J. Trump es el único jefe de Estado en todo el mundo que simpatiza con la nación de Israel en este momento", declaró ante la prensa.
"Si yo formara parte del gabinete del Gobierno israelí, probablemente no estaría atacando al único aliado poderoso que me queda en todo el mundo", abundó. Lo de "único" da donde duele, porque el aislamiento internacional de Israel es una de las conquistas de Netanyahu en los últimos años, empezando por el genocidio aplicado en Gaza (Palestina).
Añadió Vance que también les recordaría a esos miembros del gabinete que dos tercios de las armas defensivas que han protegido a Israel "han sido fabricadas por estadounidenses y financiadas con los impuestos de los estadounidenses". El Pentágono proporciona a Israel aproximadamente 4.000 millones de dólares en asistencia militar al año, pero ambos países están negociando un nuevo acuerdo de ayuda.
"El problema de Israel no es Donald J. Trump, y cualquiera en Israel que piense que su mayor problema es el presidente de Estados Unidos debe despertar y darse cuenta de la realidad de la situación en la que se encuentra el país", declaró Vance.
Suma y sigue
Altos funcionarios israelíes, que hablaron bajo condición de anonimato a la agencia Reuters, afirmaron que los términos del acuerdo eran perjudiciales para Israel porque no abordaban las preocupaciones sobre el programa nuclear y de misiles balísticos de Irán, una opinión que, según ellos, es compartida por la cúpula israelí.
Trump intentó minimizar las preocupaciones de Israel durante su discurso de clausura el miércoles en la cumbre del G7 en Francia. Netanyahu podría adoptar una postura más conciliadora en la lucha contra los militantes de Hezbolá en Líbano, dijo el magnate.
En sus primeras declaraciones tras el acuerdo, Netanyahu afirmó en un acto público que Israel valoraba su relación con Estados Unidos, pero que continuaría ocupando el sur del Líbano para garantizar la seguridad de los ciudadanos que viven cerca de la frontera norte de Israel. "Esto exige mantener la franja de seguridad en el sur del Líbano; exige que no nos retiremos de allí mientras las necesidades de seguridad de Israel lo requieran", declaró Netanyahu.
Israel publicó el jueves un mapa que muestra una zona de control militar ampliada en el sur del Líbano y afirmó que no descartaba realizar ataques más allá de ella, desafiando así los términos del pacto entre Estados Unidos e Irán.
Contra Ben-Gvir
El ministro de Seguridad Nacional israelí, Itamar Ben-Gvir, figura clave de la coalición gobernante de Netanyahu, ha sido uno de los dirigentes que más duramente ha criticado el acuerdo entre EEUU e Irán e insistido en que las tropas israelíes permanecerán en el Líbano, porque su país toma sus propias decisiones y hace sus propias apuestas de seguridad.
Vance criticó por esa postura a Ben-Gvir y al ministro de Finanzas, Bezalel Smotrich en una entrevista con The New York Times publicada también ayer jueves. Una andanada de la que salva en parte a Netanyahu, pero da de lleno en los ministros de partidos nacionalistas y religiosos que son la base de su mayoría de gobernabilidad.
"¿Cuál es su propuesta exacta? Son un país de nueve millones de personas. No pueden simplemente resolver todos sus problemas de seguridad nacional a base de violencia", dijo Vance contra los ministros ultras. "Me parece un poco extraño todo este pánico en Israel, porque creo que surge de la desconfianza, y creo que EEUU se ha ganado la confianza de esa región del mundo", añadió.
Ben-Gvir respondió a las declaraciones de Vance en X, diciendo: "Esta es la propuesta... Para lidiar con los nazis del siglo XXI, tal como EEUU lidió con los nazis del siglo XX".
Trump, en una publicación en redes sociales tras las declaraciones de Vance el jueves, dijo que animaba a todos en Oriente Medio a mantener su compromiso de permitir que se lleven a cabo negociaciones. "Esperamos un alto el fuego completo en todos los frentes, incluyendo Líbano, Hezbolá e Israel", escribió el mandatario.
De momento, esta mañana el presidente del Parlamento de Líbano, Nabih Berri, ha afirmado este jueves que el partido-milicia chií mantendrá su "compromiso con el alto el fuego, siempre y cuando Israel lo respete plena e íntegramente".