Zelenski: "Putin ya ha comenzado la III Guerra Mundial"
El mandatario ucraniano expone que "la pregunta es cuánto territorio podrá conquistar y cómo detenerlo", reiterando que Kiev no acordará ninguna cesión territorial a Moscú. Ni el Donbás, ni la península de Crimea que perdieron en 2014.
A punto de entrar en el quinto año de carnicería en el marco de la invasión rusa sobre Ucrania, quizás la clave no sean las preguntas en sí, sino cómo se formulan. Prueba de ello son las declaraciones del mandatario ucraniano, Volodímir Zelenski, ha realizado este lunes en una entrevista con la cadena británica BBC. Al líder de un país que ha vuelto a sufrir los bombardeos rusos de este fin de semana, con la infraestructura energética como gran objetivo de invierno, le han planteado si cree que su homólogo ruso, Vladímir Putin, está dispuesto a provocar una hipotética III Guerra Mundial.
Zelenski expuso que no es que que vaya a decantarla, sino que ya está ocurriendo. "Creo que Putin ya la ha comenzado [la III Guerra Mundial]", replicó, proponiendo también un cambio de formulación en la pregunta. Para el presidente ucraniano, "la pregunta es cuánto territorio podrá conquistar [Putin] y cómo detenerlo". A juicio de Zelenski, "Rusia quiere imponer al mundo una forma de vida diferente y cambiar la vida que la gente ha elegido para sí misma".
No se trata de la habitual retórica y discurso que caracterizan a este conflicto enquistado y en el que no se logra un avance de cara a las mesas de negociación ante las líneas rojas que han marcado siempre las exigencias y los mínimos de ambas partes. La parte agredida desde el inicio de la "operación militar especial" de Putin, que iba a durar solo unas semanas y mañana empezará a andar un lustro, sostiene hoy lo mismo que al comienzo. No va a haber una sola cesión territorial, ni real, ni sobre el papel para el terreno que ya hace tiempo que Moscú domina.
Ni entregar lo que queda del Donbás, ni renunciar a Crimea
Zelenski ya había dejado claro en repetidas ocasiones, la última hace solo unas semanas, que entre sus planes no estaba firmar ningún tratado que supusiese reconocer los territorios actualmente bajo control ruso, pero que eso también comprende a la mayor reclamación de Rusia en estos momentos para avanzar hacia una tregua duradera. Que Kiev se retire del 20% del territorio que todavía controla en Donetsk -junto con Lugansk, una de las dos provincias de esta cuenca minera repleta de tierras raras-.
Zelenski tachó de "locura" la idea de ceder el Donbás, una demanda de Putin que EEUU ha ido dejado estar dentro de sus conversaciones y que ha arengado a Kiev que acepte para poner fin al conflicto. Pero, esta vez, el mandatario ucraniano ha introducido matices distintos a los territoriales -y lógicamente, económicos-, refiriéndose concretamente a la población civil que reside en dichas provincias anexionadas por el Kremlin -junto a Zaporiyia y Jersón-.
"No lo veo simplemente como una cuestión de tierras. Lo veo como un abandono: debilitar nuestras posiciones, abandonar a cientos de miles de nuestros compatriotas que viven allí. Así lo veo. Y estoy seguro de que esta 'retirada' dividiría nuestra sociedad", ha expuesto Zelenski, quien en los últimos años enfrenta numerosos problemas internos y es cuestionado ante la falta de unas elecciones que él critica que no puede convocar por la falta de garantías para su desarrollo en un contexto bélico.
¿Cuál sería una victoria para Ucrania?: vuelta a "las fronteras justas de 1991"
Con todo, Zelenski ha explicado que firmar ahora un acuerdo con Rusia entregándole el Donbás "probablemente satisfacería" a Putin, señalando que el mandatario ruso -y su Ejército- "necesita un respiro". Mas Zelenski tiene claro que "una vez se recuperase", volvería a la carga y "querría continuar". Kiev sostiene que Moscú "podría recuperarse en no más de un par de años", tras la elevada inversión en Defensa realizada.
¿Entonces?, ¿cuál es la receta de Zelenski? "¿Perderemos? Claro que no, porque luchamos por la independencia de Ucrania", ha asegurado Zelenski, exponiendo que la meta, lo que considerarían la victoria de su país sería forzar a Rusia a la paz, pero en los términos de "las fronteras justas de 1991". Es decir, Zelenski no es que no renuncie al Donbás, ni a las partes tomadas en Zaporiyia -sobre todo la mayor central nuclear de Europa- ni en Jersón -clave para control marítimo y del río Dnipró-. Quiere de vuelta la península de Crimea que Rusia se anexó tras un referéndum de independencia sin apenas reconocimiento internacional.