Sandra Ortonobes (La Hiperactina), sobre la fiebre de los suplementos: "Ninguna cápsula hará por ti lo que no haga un buen plato de comida"
La divulgadora científica recuerda que los hábitos saludables son la única base que funciona.
El auge innegable de la industria del fitness y el estilo de vida wellness, combinado con la sobresaturación de contenido en redes sociales, ha provocado una desinformación brutal en torno al mundo de la suplementación deportiva y de la salud. Identificar qué es ciencia y qué es puro marketing se ha vuelto una misión casi imposible para los ciudadanos de a pie.
Por este motivo, la divulgadora científica Sandra Ortonobes, conocida en redes sociales como 'La Hiperactina', ha decidido poner los puntos sobre las íes en uno de sus recientes vídeos. La experta analiza con rigor científico la realidad detrás de los cinco suplementos más populares del mercado actual.
1. El mito de la vitamina C
Desde pequeños nos han metido en la cabeza que la vitamina C (ya sea en zumo o en pastilla) es el escudo perfecto ante cualquier tipo de catarro o gripe. Sin embargo, aunque esta vitamina es vital para el óptimo funcionamiento de nuestro organismo, Ortonobes advierte que comprar este producto de bote "no vale la pena".
“A día de hoy tener un déficit de vitamina C es dificilísimo porque la realidad es que necesitamos una cantidad bastante pequeña diariamente; con 50-60 miligramos, estamos servidos y esto se consigue superfácil con la dieta”, apunta Ortonobes.
2. El humo del colágeno
El nivel de marketing de la industria es tal que ya se han abierto hasta cafeterías especializadas en bebidas con colágeno. Las redes prometen que esta proteína es capaz de proteger la piel, retrasar el proceso de envejecimiento y fulminar el dolor articular. Sin embargo, la ciencia dice otra cosa.
Un metaanálisis reciente concluye que no existe evidencia sólida que respalde el uso de colágeno bebible para prevenir o tratar el envejecimiento cutáneo, ni tampoco hay pruebas contundentes sobre su eficacia real en las articulaciones. Su recomendación es obvia. “Es mejor que tengas una buena dieta de base, que des a tu cuerpo esos ladrillitos para poder fabricar lo que necesita”, sostiene.
3. El popular omega 3
La comunicadora científica explica que, en este caso, la evidencia es un tanto contradictoria: mientras algunos estudios respaldan sus beneficios cardiovasculares, otros señalan que no hay ventajas reales demostrables.
En cualquier caso, su suplementación no es en absoluto indispensable. “Si eres una persona sana y que comes bien, no necesitas cápsulas. Con una dieta equilibrada ya tienes todos los omega 3 que tus células piden a gritos”, complementa.
4. La fiebre del magnesio
Aquí la divulgadora sí destaca la tremenda importancia de este mineral para la vida. “El magnesio es imprescindible, participa en más de 600 reacciones químicas del cuerpo. Ayuda a producir energía, a que tus músculos se contraigan y a que tus neuronas se comuniquen. Sin magnesio, sencillamente es que no funcionamos”, puntualiza.
Ortonobes aclara que suplementarse puede aportar beneficios reales, como la regulación de los ritmos circadianos, la mejora del descanso e, incluso, un gran alivio en los síntomas premenstruales y el dolor de regla. Eso sí, los formatos recomendados para que el cuerpo lo absorba bien son tres: citrato, glicinato o bisglicinato.
5. El suplemento más estudiado: la creatina
Con este producto, la comunicadora no tiene dudasnte: “Aquí la ciencia no tiene dudas, tomar creatina sí funciona. Hay décadas de estudios que demuestran que ayuda a ganar músculo y fuerza”, recalca.
Asimismo, señala que es un aliado fundamental para mantener la masa muscular a medida que cumplimos años. Por supuesto, estos beneficios únicamente aparecen si van acompañados de entrenamiento de fuerza y buena alimentación. La dosis óptima recomendada es de 3 a 5 gramos diarios.
La clave de todo está en el plato
Para terminar, la divulgadora lanza una reflexión demoledora. Aunque admite que hay suplementos más útiles que otros, el verdadero pilar del bienestar recae siempre en la nutrición y en un estilo de vida activo. “Ninguna cápsula va a hacer por ti lo que no haga un buen plato de comida y ejercicio”, afirma.