Lo más complicado está por venir: los obstáculos en el camino hacia una paz real entre Israel y Palestina
Hoy no es un día para cínicos: la certeza de que se van a salvar vidas -de los gazatíes atacados por Tel Aviv y de los secuestrados israelíes en la franja- merece la alegría. Pero ya hemos estado antes aquí, con dos treguas rotas. Hay riesgo de bucle.