El reelegido presidente del Parlamento venezolano, Jorge Rodríguez, define su "principal objetivo": el retorno de Maduro. El mandatario destituido ha comparecido este lunes frente al tribunal de Nueva York y se ha declarado inocente: "Todavía soy el presidente de Venezuela".
Tras la captura de Nicolás Maduro, Delcy Rodríguez será la encargada de hacer frente a una transición en Venezuela vigilada (también amenazada) por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
El presidente de EEUU plantea una lista de reclamaciones a Caracas que supone convertir el país en un satélite, con sus recursos naturales y sus infraestructuras a la orden de Washington. Si no lo hace, habrá más ataques. "Estamos a cargo", dice.
La número dos de Maduro jura como presidenta encargada de Venezuela, mientras que el ya exmandatario declarará por primera vez ante un juez de Nueva York. EEUU insiste: atacará de nuevo si no se cumplen sus condiciones.
La captura de Nicolás Maduro le deja, de momento, vía libre para convertirse en presidenta interina durante hasta 90 días. Es el último resquicio del movimiento liderado por Hugo Chávez, aunque con una relación muy distinta con EEUU.
Según ha defendido, se limitó a advertir a la venezolana de que no podía ir a España, ya que tenía sanciones europeas. También ha negado haber hablado con Sánchez sobre aquel viaje.
"No ha habido ningún tipo de negociación política entre el Gobierno de España y el Gobierno de Venezuela (...). El Gobierno de España no da ninguna contrapartida para que se haya podido producir esa salida de Edmundo González", detalla Albares.
Les acusa de una "doble moral", entiende que se ha producido una "excentricidad política" ante un "hecho superficial", azuzado por la oposición y los medios afines