Trump avisa de que su intervención en Venezuela puede alargarse años: "Sólo el tiempo lo dirá"
"Bajaremos los precios del petróleo y le daremos dinero a Venezuela, que lo necesita desesperadamente", promete además en una entrevista con 'The New York Times'.

Estados Unidos ya ha anunciado que tiene un plan en tres fases para Venezuela: la de "estabilización", la de "recuperación" y la de "transición". De fondo, desde el minuto uno, están los negocios, que todo lo motivan. Desde que el pasado fin de semana capturase en Caracas al presidente Nicolás Maduro y a su esposa, la abogada Cilia Flores, se han dado pistas de proyectos, apuestas y pactos, pero no de tiempos. Hasta hoy.
Según el diario The New York Times, el presidente norteamericano, Donald Trump, ha adelantado en una entrevista con sus reporteros que espera que su Administración gobierne Venezuela y extraiga petróleo de sus enormes reservas durante años, nada de semanas o meses. El republicano ha confesado en que el Gobierno interino del país, formado por antiguos leales al ahora encarcelado Maduro y encabezado por su antigua número dos, Delcy Rodríguez, está "dando todo lo que consideramos necesario".
"Sólo el tiempo lo dirá", dijo al ser preguntado por cuánto tiempo exigirá la supervisión directa de la nación caribeña, ante la amenaza inminente de una acción militar estadounidense desde una armada cercana a la costa, que el magnate no deja de dejar caer, pese a que la niega, por ahora, su responsable de Exteriores, Marco Rubio. A la pregunta directa de si puede ser que su tutela dure tres meses, seis meses, un año o más, Trump responde: "Diría que mucho más tiempo". "Lo reconstruiremos de una manera muy rentable", declaró el mandatario, hablando del país atacado.
Esta transición interna, con las críticas mínimas al asalto de la CIA y el mantenimiento y hasta potenciamiento de los pactos con Washington hacen pensar que Rodríguez y otros altos mandos oficialistas sabían de lo que iba a pasar y pactaron con la Casa Blanca el tiempo por venir.
Durante una entrevista de casi dos horas, Trump dejó claros sus planes de futuro inmediato. "Vamos a usar petróleo y vamos a recibirlo. Estamos bajando los precios del petróleo y vamos a darle dinero a Venezuela, que lo necesita desesperadamente", sostiene. Sus declaraciones se produjeron horas después de que funcionarios de la administración anunciaran que EEUU planea asumir efectivamente el control de la venta del petróleo venezolano de forma indefinida.
Si bien los legisladores republicanos han apoyado en gran medida las acciones de la administración, los demócratas reiteraron el miércoles sus advertencias de que EEUU se encaminaba hacia una intervención internacional prolongada sin una autoridad legal clara, empezando por el propio apresamiento de Maduro, contrario al derecho internacional.
¿Habla con Delcy?
En este cara a cara con un medio que no le gusta y al que acusa, en numerosas ocasiones, de venderse a los demócratas, Trump respondió a preguntas sobre por qué reconoció a la vicepresidenta de Maduro, Delcy Rodríguez, como nueva líder de Venezuela, en lugar de respaldar a María Corina Machado, la opositora cuyo partido ha encabezado una exitosa campaña electoral contra Maduro en 2024, hasta ganar los comicios, y recientemente ganó el Premio Nobel de la Paz.
No obstante, se negó a hacer comentarios cuando se le preguntó si había hablado con Rodríguez.
"Pero Marco ([Rubio, el secretario de Estado] habla con ella todo el tiempo", justifica. "Les diré que estamos en constante comunicación con ella y con el Gobierno", añade. Trump tampoco se comprometió a celebrar elecciones en Venezuela, país con una larga tradición democrática desde finales de la década de 1950 hasta la llegada de Hugo Chávez al poder en 1999.
"Trump parecía mucho más centrado en la misión de rescate que en los detalles de cómo abordar el futuro de Venezuela. Se negó a revelar qué podría impulsarlo a desplegar fuerzas estadounidenses en el país", dice el diario. "No quisiera decírselo", confesó.
Eludió la pregunta sobre por qué se negó a instalar en el poder a Edmundo González Urrutia, a quien el propio EEUU o los países europeos declararon ganador de las elecciones presidenciales venezolanas de 2024. González era esencialmente un candidato sustituto de la principal líder de la oposición, Machado.
Intimidación en la región
Poco después de que cuatro reporteros del New York Times se reunieran para hablar con él, Trump hizo una pausa en la entrevista para atender una llamada del presidente colombiano, Gustavo Petro, días después de amenazarlo con atacar al país por su supuesto papel como centro de distribución de cocaína.
Al conectar la llamada, el presidente invitó a los reporteros a permanecer en el Despacho Oval para escuchar la conversación, con la condición de que su contenido se mantuviera extraoficial. Se le unieron en la sala el vicepresidente J.D. Vance y también Rubio, que se marcharon al finalizar la llamada.
La llamada con Petro, que duró aproximadamente una hora, pareció disipar cualquier amenaza inmediata de acción militar estadounidense y Trump indicó al NYT que creía que la decapitación del régimen de Maduro había intimidado a otros líderes de la región para que se alinearan. "Trump se deleitó con el éxito de la operación que irrumpió en el complejo fuertemente fortificado de Caracas y resultó en la captura de Maduro y su esposa, Cilia Flores", expone el medio.
Dio también algunos detalles sobre la operación: conforma que incluso se ordenó la creación de una réplica a tamaño real del complejo en una instalación militar en Kentucky. Su miedo, a medida que se desarrollaba la operación, le preocupaba que pudiera terminar siendo un "desastre al estilo Jimmy Carter. Eso destruyó a toda su administración".
Se refería a la fallida operación del 24 de abril de 1980 para rescatar a 52 rehenes estadounidenses retenidos en Irán. Un helicóptero estadounidense chocó con una aeronave en el desierto, una tragedia que marcó el legado del demócrata Carter, pero que condujo a la creación de unas fuerzas de operaciones especiales mucho más disciplinadas y bien entrenadas. "No sé si habría ganado las elecciones", dijo Trump sobre Carter, "pero ciertamente no tenía ninguna posibilidad después de ese desastre".
Comparaba el éxito de la captura de Maduro, en una operación que parece haber matado a unos 70 venezolanos y cubanos, entre otros, con las operaciones de sus predecesores que habían salido mal. "Sabes que no tuvimos un Jimmy Carter estrellando helicópteros por todas partes, que no tuvimos un desastre de Biden en Afganistán donde no pudieron realizar la maniobra más simple", dijo, refiriéndose a la caótica retirada de Afganistán que resultó en la muerte de 13 militares estadounidenses.
"No puedo decírselo"
Trump afirmó en el encuentro, según el avance publicado esta mañana, que ya había comenzado a generar ganancias para Estados Unidos al obtener petróleo que ha estado sujeto a sanciones. Se refirió a su anuncio del martes por la noche de que Estados Unidos obtendría entre 30 y 50 millones de barriles de crudo pesado venezolano. Su valor sería de unos 2.000 millones de dólares.
Sin embargo, no ofreció un plazo para ese proceso y reconoció que tomaría años reactivar el desatendido sector petrolero del país. "El petróleo tardará un poco", dijo.
¿Enviaría tropas estadounidenses si el gobierno venezolano le impidiera el acceso al petróleo del país? ¿Las enviaría si Venezuela se negara a expulsar al personal ruso y chino, como ha exigido su Administración? "No puedo decírselo", repetía Trump. "Realmente no quisiera decírselo, pero nos tratan con gran respeto. Como saben, nos llevamos muy bien con la Administración actual".
Reiteró que los aliados de Maduro están cooperando con Estados Unidos, a pesar de sus declaraciones públicas hostiles. "Nos están dando todo lo que consideramos necesario", dijo. "No olviden que nos arrebataron el petróleo hace años". Se refería a la nacionalización de las instalaciones construidas por compañías petroleras estadounidenses.
Trump ya ha estado hablando con ejecutivos petroleros estadounidenses sobre la posibilidad de invertir en los yacimientos venezolanos, pero muchos se muestran reticentes, preocupados por la posibilidad de que la gestión del país se tambalee cuando el inquilino de la Casa Blanca deje el cargo, o por la posibilidad de que los servicios militares y de inteligencia venezolanos socaven el esfuerzo al verse excluidos de las ganancias.
Trump dijo que le gustaría viajar a Venezuela en el futuro. "Creo que en algún momento será seguro", concluyó.
