La segunda fase del alto el fuego con Israel implica la desmilitarización del partido - milicia, pero por ahora no se está llevando a cabo. Tel Aviv insiste en que sin eso no habrá ni repliegue de su Ejército ni permisos para la vital reconstrucción.
El desorden mundial impuesto por Trump es el eje de la conferencia alemana, la más importante del año en la materia, a la que Europa concurre dividida, amenazada y sin las garantías de protección solidaria del pasado.
Trump insistió en que quería la isla por seguridad, ante las amenazas de Rusia y China en la zona. Su asertividad ha acabado con un acuerdo entre los aliados para aumenta su presencia permanente y unificar los objetivos y las órdenes.
Durante décadas, esta ha sido una polémica Guadiana, pero la invasión de Ucrania o las pretensiones de EEUU sobre Groenlandia y la división en la OTAN ponen de nuevo en primer plano la idea. España la apoya, pero no es la corriente mayoritaria.
La historia se repite: jóvenes del continente donde Moscú más poder tiene hoy en día, engañados con ir a la Federación a trabajar en buenos puestos y que se ven luego enrolados en la invasión. Suman los insultos y su uso incluso como kamikazes.
En medio del conflicto por la negativa del Gobierno de Pedro Sánchez a destinar el 5% del PIB a este ámbito, tiene lugar la primera reunión con responsables de la Alianza Atlántica para comprobar si cumplen con las capacidades comprometidas para 2030.
Varios sondeos conocidos esta semana constatan que la idea de Trump, tanto de comprar como de ocupar la isla ártica, carece de apoyo popular. Es más: uno de cada cinco ciudadanos ni ha oído hablar de su propuesta. Preocupan otras cosas.
El presidente norteamericano y el español chocan por enésima vez por el compromiso de nuestro país con la OTAN. El socialista cifra su esfuerzo en 34.000 millones de euros al año, más que la de 13 países de la Alianza conjuntamente.
El 'New York Times' adelanta que, en estos terrenos, EEUU podría construir bases militares. "Es un pacto definitivo a largo plazo. Es un pacto infinito. Es un pacto para siempre", defiende el presidente republicano.
Los líderes del mundo, reunidos en el Foro de Davos, comienzan a levantar la voz ante el expansionismo de EEUU en Groenlandia. Tras la blandura general de la UE, Carney (Canadá) y Macron (Francia) se revuelven. Colonialismo, no.
Las pretensiones de Trump sobre la zona han puesto en crisis la alianza de seguridad europea, liderada por EEUU y que data de hace décadas, al plantear la posibilidad de que el miembro más grande y poderoso de la OTAN anexe el territorio de otro.
Spoiler: es poco, teniendo en frente a la mayor potencia defensiva del planeta. Pero hay margen y debe haber voluntad, sobre todo, para dejar claro a EEUU que la isla no está en venta. Ceder no será sólo claudicar, sino dar por muerta la Alianza.
El presidente de EEUU se mofa de la defensa de su soberanía que hace la isla del Ártico, a pocas horas de que su vicepresidente y su secretario de Estado reciban a delegaciones de Nuuk y Copenhague.
La Administración Trump estudia pagar directamente a los groenlandeses para hacerse con el territorio bajo administración danesa, según adelanta 'Reuters'.