El exnúmero 3 del mundo también destacó que, a pesar de los gastos, los jóvenes tenistas viajan por el mundo como profesionales, pero sin recibir los beneficios financieros correspondientes.
Desde la Agencia Internacional de Integridad del Tenis (ITIA) subrayan que el infractor no ha logrado demostrar que el beso fuera la fuente de contaminación.