El Mundial que perdimos: por qué la violencia machista aumentó durante la final de la Copa del Mundo
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El Mundial que perdimos: por qué la violencia machista aumentó durante la final de la Copa del Mundo

Una noticia escalofriante llegaba este jueves: durante la final entre España y Argentina aumentó un 120% las llamadas al 016. No es la primera vez que sucede, pero esta clase de eventos señalan un problema estructural. 

Madre e hijo durante la celebración del Mundial de 2026.SOPA Images

España todavía celebra la conquista de su segunda estrella. La victoria de la selección dirigida por Luis de la Fuente frente a Argentina en la final del Mundial de 2026 ha desatado una ola de euforia en todo el país y ha convertido a La Roja en campeona del mundo dieciséis años después del título logrado en Sudáfrica. Fiesta en la calle, celebraciones en todos los pueblos del país, conciertos y canciones cantadas por toda una nación como Superestrella, Un beso y una flor, La Graciosa... Sin embargo, mientras millones de personas salían para celebrar el triunfo y la ansiada conquista, los servicios de atención a víctimas de violencia de género registraron aquella noche un preocupante repunte de la actividad.

Las llamadas al 016 aumentaron un 120,8% entre las 23.00 horas del domingo, una vez finalizada la final del Mundial, y las 07.00 horas del lunes, tal y como informó el diario El País. Durante toda la jornada posterior al encuentro también se produjo un incremento del 21,9% respecto al lunes anterior, mientras que el correo electrónico, el chat y WhatsApp del servicio de atención experimentaron igualmente importantes subidas donde el único factor por el que se podía explicar era, evidentemente, la final de la Copa del Mundo.

Estos datos reflejan y vuelven a abrir un debate que lleva años produciéndose en otros países: el incremento de la violencia cuando hay eventos deportivos tales como el Mundial o las diferentes ligas que se suceden cada año. Diversas investigaciones internacionales apuntan a que estos eventos pueden actuar como un factor de riesgo en relaciones donde ya existe violencia, especialmente por la combinación de una elevada carga emocional, el consumo de alcohol o drogas y una mayor convivencia durante jornadas festivas entre la víctima y el maltratador. Todo hace que, finalmente, lo que debería ser un espacio de encuentro y unión entre amigos, familiares y parejas termine convirtiéndose para muchas en un infierno del que resulta difícil salir ilesa. 

La psicóloga especialista en violencia machista, Bárbara Zorrilla, coge la llamada de El HuffPost el mismo día que salió la noticia del aumento de las llamadas al 016 durante la final de la Copa del Mundo. Lleva tratando con víctimas de violencia machista gran parte de su trayectoria profesional y reconoce al instante que el problema no es el fútbol, sino todo lo que lo acompaña. "No es el fútbol el que genera la violencia, igual que no es el alcohol el que la causa. Son detonantes que actúan sobre relaciones donde la violencia ya existía previamente y ese escenario tan solo lo que hace es agravar la situación por los múltiples estímulos que puede provocar". De hecho, insiste en que "ningún agresor, porque sea un año de Mundial o porque haya consumido alcohol, agrede si no es un agresor previamente".

"Ningún agresor, porque sea un año de Mundial o porque haya consumido alcohol, agrede si no es un agresor previamente"
Bárbara Zorrilla, psicóloga especializada en violencia machista

El alcohol y este tipo de eventos deportivos están estrechamente ligados, por ello generalmente hace que la violencia pueda ser mayor durante, por ejemplo y concretamente, el Mundial. "Hay mujeres que asocian el fútbol con la violencia que sufren. Incluso llegan a odiarlo. No es por el fútbol, pero esos episodios de maltrato que viven a veces están marcados por el calendario del equipo o la selección en cuestión. Cada vez que suena el pitido final del partido lo que se pueden encontrar después es una paliza", resalta Zorrilla. Aunque en España nunca ha estado tan ligado como en otros lugares, lo cierto es que es algo que en el resto de Europa lleva años estudiándose e incluso se han hecho campañas para mostrar el problema. La psicóloga recuerda, por ejemplo, la campaña del Centro Nacional de Violencia Doméstica de Reino Unido. 

"En dicha campaña, la Selección Inglesa emitió un mensaje muy impactante asegurando que no todo el mundo quería que llegara el partido porque ello suponía mayor violencia y un infierno para muchas víctimas", explica. Con la cara de una mujer teñida de sangre y haciendo la forma de la bandera inglesa, la organización señaló durante la Eurocopa de 2020 en un comunicado: "No todo el mundo está deseando que llegue el partido de esta noche... El abuso doméstico aumenta un 26% cuando juega Inglaterra y un 38% si pierde". De hecho, el eslogan de la campaña fue: "Si a Inglaterra le dan una paliza, a ella también se la dan". 

El factor de la victoria o la derrota también tiene su efecto en los porcentajes y el aumento de las llamadas durante los partidos. La especialista explica que las derrotas o incluso la intensidad emocional de estos acontecimientos pueden convertirse en una excusa para descargar la violencia sobre la pareja. "Si pierdes, se incrementa aún más. Muchos agresores utilizan a sus mujeres como un saco de boxeo. Esa frustración y esa tensión acumulada la sueltan luego en casa", afirma destacando que los datos del aumento de llamadas al 016 son graves, pero que "no me puedo imaginar lo que hubiera sido si España hubiera perdido la final".

"Si el equipo pierde, se incrementa aún más. Muchos agresores utilizan a sus mujeres como un saco de boxeo"
Bárbara Zorrilla, psicóloga especializada en violencia machista

El estudio llevado a cabo en Inglaterra también destaca un factor clave: mientras está en marcha el partido las llamadas disminuyen, pero una vez concluido el encuentro las próximas 10 o 12 horas son muy críticas para las víctimas. El alcohol también es un elemento señalado. La campaña propuso incluso cambiar los horarios de los partidos a días entre semana, y atrasar a última hora para que el consumo de bebidas alcohólicas no se alargue durante todo el día.

Zorrilla también recuerda que el Mundial coincide con el periodo estival, una época especialmente delicada para las víctimas en las que la red de apoyo disminuye por las vacaciones y los espacios seguros como llevar a los hijos al colegio también dejan de estar presentes. "En relaciones violentas aumenta la frecuencia, aumenta la intensidad y, por ende, aumenta el riesgo al que están expuestas las víctimas. Toda la red de apoyo se debilita porque dejas de asistir a las escuelas, centro de salud, quedadas con los padres e incluso la convivencia con tu maltratador también se incrementa", señala destacando que, incluso para detectar desde el exterior las relaciones de abuso, muchas veces los centros de salud o educativos son claves para detectar y alertar de la violencia. "A nosotros por ejemplo muchas veces nos han llegado avisos de colegios o guarderías señalando y alertando de que hay una mujer maltratada. Para la prevención es clave", apunta.

Para la psicóloga, es el elemento clave y determinante que pasa directamente por reforzar la coordinación institucional y la implicación del entorno. "Hay que seguir sensibilizando y enseñando a reconocer esos primeros indicios de violencia para toda la sociedad. No somos culpables, pero somos responsables de ver este tipo de comportamientos y apoyar a la víctima", reclama, al tiempo que anima a las mujeres que sufren malos tratos a acudir primero a recursos especializados para recibir asesoramiento y acompañamiento antes de iniciar cualquier proceso judicial. "Todos sabemos que el proceso de denuncia no es fácil. Muchas incluso si no les sale bien tienen que volver al mismo hogar en el que está el maltratador y, claro, la violencia aumenta como castigo", señala destacando que el consejo de los diferentes centros especializados son elementos fundamentales.

"Una estrategia judicial, ayudas para poder salir de la relación, servicios sociales, psicólogos... Todo ello también está a pleno funcionamiento durante el Mundial y el verano. Las llamadas al 016 no dejan rastro en la factura telefónica y hay que apoyarse en el entorno y los espacios seguros que las mujeres puedan tener cerca. Todo ello son elementos claves durante la época festiva y las largas vacaciones", destaca. 

La segunda estrella ya forma parte de la historia del fútbol español. Pero las cifras conocidas tras la final recuerdan que, mientras un país entero celebraba un éxito deportivo histórico, muchas mujeres vivían una noche muy distinta entre las paredes de su propia casa. Un infierno de violencia que se desata cada vez que el colegiado pita el final del encuentro. Ese es el Mundial que perdimos. 

Si eres víctima

El 016 atiende a todas las víctimas de violencia machista las 24 horas del día y en 52 idiomas diferentes, al igual que el correo 016-online@igualdad.gob.es; también se presta atención mediante WhatsApp a través del número 600000016, y los menores pueden dirigirse al teléfono de la Fundación ANAR 900 20 20 10. En una situación de emergencia, se puede llamar al 112 o a los teléfonos de la Policía Nacional (091) y de la Guardia Civil (062) y en caso de no poder llamar se puede recurrir a la aplicación ALERTCOPS, desde la que se envía una señal de alerta a la Policía con geolocalización.

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Redactor de Política en El HuffPost. Graduado en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid, ha trabajado en elDiario.es, El Confidencial y Redacción Médica. Además de la actualidad política e informativa, ha cubierto efemérides como la DANA o la erupción del volcán de La Palma, realizado entrevistas a raperos o elaborado reportajes sociales, especialmente sobre migración y vivienda.

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