El PP busca acomodo a Vox en los gobiernos de Extremadura y Aragón antes de las andaluzas
Los populares asumen que el pacto para investir a Guardiola no se rubricará hasta después de Semana Santa. Azcón y Mañueco también se preparan para incluir a Vox en sus gobiernos.
El calendario avanza y siguen sin rubricarse los acuerdos de gobierno entre PP y Vox para Extremadura y Aragón. Aunque los populares consideraban que las elecciones de Castilla y León del pasado 15 de marzo supondrían un bloqueo rápido de las negociaciones, Génova ya asume que los pactos no llegarán, mínimo, hasta después de Semana Santa.
Este miércoles, al menos, la situación ha comenzado a desencallarse en Extremadura. La reunión celebrada entre PP y Vox, con Miguel Tellado presente, ha servido para que los populares hablen ya de "sensaciones positivas" y se hayan acercado posturas para un acuerdo programático que los de Abascal demandan antes de firmar.
"Hoy hemos avanzado mucho, pero la ansiedad no puede hacernos llegar a un acuerdo que produzca inestabilidad", aseguraba este miércoles el portavoz del PP de Extremadura, Abel Bautista, después de ese encuentro fructífero que ha dado lugar, a su vez, a que algunos medios hablaran ya de un pacto cerrado. "Es la tercera vez que lo desmiento estos días", se ha quejado la mano derecha de Guardiola.
Vox admite ese acercamiento de posturas y ha filtrado a los medios que negocian "medida a medida" para arrancar al PP el compromiso de incorporar al programa de gobierno asuntos como el "fin del adoctrinamiento en las aulas", la "prioridad de los españoles en la sanidad" o el "rechazo a los acuerdos alcanzados por PP y PSOE en Europa", entre ellos el denominado "pacto verde".
Y aunque los de Vox aseguran que todavía no se ha tocado el asunto del reparto de consejerías, fuentes cercanas a la negociación confirman a El HuffPost que esta cuestión ya está sobre la mesa y que, incluso, la formación ultra ya está buscando perfiles para ocupar algunas de las carteras en el nuevo ejecutivo de Guardiola.
Según fuentes de Génova, la convocatoria de las andaluzas para el 17 de mayo ha impactado de lleno en las negociaciones que se mantienen en Extremadura, pero también en Aragón e incluso en Castilla y León. En el entorno de Feijóo hablan con determinación: “Como sigan bloqueando, los andaluces les penalizarán igual que hicieron los castellanos y leoneses".
Los plazos son claros: la fecha límite para investir a un presidente en Aragón es el 3 de mayo y la de Extremadura, sólo un día después. Esto es porque el estatuto de Aragón establece que las Cortes se disuelven a los dos meses de su constitución (fue el 3 de marzo), mientras que el de Extremadura lo fija a los dos meses de la primera votación de investidura (fue el 4 de marzo).
En Aragon, mientras, Jorge Azcón está cada vez está más enfadado porque cree que Vox no avanza por “tacticismo”. Pese a todo, ya trabaja con la idea de que la formación ultra pedirá entrar en el gobierno y habrá que concretar en qué consejerías. Y en Castilla y León, donde el calendario apremia menos, Mañueco está concentrado por el momento en salvar la Mesa de las próximas Cortes. Aunque su entorno, tras la primera toma de contacto, no descarta un Ejecutivo bicolor.
"Vox va a hacer lo de siempre, pero no está en su mejor momento y la convocatoria andaluza le obliga a moverse. O pacta antes de mayo o fuerza la repetición electoral. Las dos cosas son buenas para nosotros", asegura un consejero andaluz en conversación informal. En Génova, por su parte, subrayan su deseo de que se llegue a acuerdos cuanto antes y dejan a sus barones autonómicos que decidan los términos de esos pactos. Es decir, si Vox entra entra en los gobiernos y con cuántas consejerías.
En mitad de las negociaciones, Abascal sigue marcando distancias con Feijóo. Este miércoles, durante el debate parlamentario por la situación en Oriente Medio, acusó al líder del PP estar alineado en lo fundamental con Sánchez y de haber "proporcionado y patrocinado" todos los argumentarios con los que el presidente del Gobierno atacaría a Vox desde la tribuna. Una manera clara de volver a culpar al PP de la supuesta filtración de los líos internos que sufre la formación ultra. Ante estas críticas, Feijóo guardó silencio, en línea con la petición que ha hecho a sus próximos de no entrar en la confrontación pública con Vox. "Dos no pelean si uno no quiere", transmitió el líder del PP en los canales del partido.
Menos dolores de cabeza, por el momento, despierta Andalucía. Génova está convencida de que a Moreno Bonilla le irá bien, aunque ve "complicada" la mayoría absoluta. "No va a ser fácil, pero el momento es el mejor. El presidente está muy fuerte", dicen desde el entorno del andaluz. Feijóo ya ha transmitido al equipo del presidente autonómico que estará presente en la campaña electoral todo lo que se le requiera desde Sevilla.