España cierra su espacio aéreo a vuelos de aviones involucrados en la guerra contra Irán
Además de haber prohibido el uso de las bases de Rota y Morón a cazas y aeronaves de reabastecimiento, tampoco permite el paso a aquellas destacadas en terceros países como Reino Unido o Francia, según 'El País'.

España continúa evitando que EEUU e Israel cuenten con facilidades por parte de nuestro país para desarrollar la operaciones Furia Épica y León Rugiente por la que han atacado a Irán de forma unilateral y contraviniendo el derecho internacional. En esta línea, el Gobierno español primero vetó el uso de bases navales y aéreas de Rota (Cádiz) y Morón de la Frontera (Jerez) a los cazas y aviones de reabastecimiento que participen de alguna forma en la guerra contra Irán.
Ahora se ha confirmado un segundo paso, según ha podido corroborar El País con fuentes militares. El Ejecutivo central tampoco permite el uso del espacio aéreo español a las aeronaves estadounidenses destacadas en terceros países, como ocurre con el Reino Unido o Francia, algunas de las alternativas que ha venido empleando Washington para las cuestiones logísticas de esta campaña militar.
Se trata de una cuestión sobre la que ya se había pronunciado anteriormente el propio presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, señalando que "hemos denegado a EEUU el uso de las bases de Rota y Morón para esta guerra ilegal" y que "todos los planes de vuelo que contemplan acciones relacionadas con la operación en Irán han sido rechazados", a lo que apuntó que "todos, incluidos los de aviones de repostaje".
La única excepción a este veto
Con todo, y de nuevo según la mencionada información, sí se ha configurado una única excepción a dicho veto de uso del espacio aéreo y las bases aéreas y navales. En las que se determinen como situaciones de emergencia sí se autorizaron tránsito o aterrizaje de la aeronave. Al mismo tiempo, tanto en la base de Cádiz como en la de Jerez continúan en curso todas las misiones enmarcadas en el convenio bilateral entre España y EEUU, lo que, entre otras cosas, se traduce en el apoyo logístico a los 80.000 efectivos del Ejército de EEUU que tiene desplegados en territorio europeo.
