La noche más larga de Ceuta: miles de personas siguen presionando la frontera mientras Sánchez viaja este viernes
La crisis migratoria más grave desde 2021 sigue lejos de remitir. Marruecos ha reforzado los controles, pero miles de personas continúan intentando llegar. Ya hay al menos 18 fallecidos y el presidente del Gobierno se desplazará este viernes para seguir la situación sobre el terreno.
La frontera de Ceuta ha vivido una de las noches más tensas que se recuerdan desde la histórica crisis migratoria de 2021. Después de una jornada marcada por la entrada masiva de miles de personas, el despliegue del Ejército y un intenso intercambio diplomático entre España, Marruecos e incluso Italia, la presión no ha disminuido con la llegada de la madrugada.
Miles de personas siguen concentradas en las inmediaciones de la frontera, muchas escondidas en las colinas próximas a Castillejos (Fnideq) y otras tratando de alcanzar el espigón bordeando la costa. El balance provisional es dramático: al menos 18 personas han perdido la vida intentando llegar a territorio español y las autoridades reconocen que la situación continúa siendo extremadamente delicada.
Ante este escenario, Pedro Sánchez viajará este viernes a Ceuta, donde supervisará sobre el terreno el operativo desplegado por el Gobierno junto al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska. La visita llega apenas unas horas después de que el Ejecutivo ordenara reforzar la ciudad autónoma con efectivos del Ejército para apoyar a la Guardia Civil y a la Policía Nacional en el control de la frontera.
La presión continúa pese al refuerzo marroquí
Las autoridades marroquíes han endurecido durante las últimas horas los controles en carreteras, estaciones de transporte y en las inmediaciones de la frontera para intentar frenar la llegada de nuevos migrantes. Sin embargo, las imágenes que llegan desde el lado marroquí muestran que la presión sigue siendo enorme.
Durante toda la noche, grupos de jóvenes han logrado esquivar los controles instalados por la Gendarmería y han seguido avanzando hacia la costa con la intención de alcanzar Ceuta por mar. Algunos han recorrido incluso decenas de kilómetros a pie entre bosques para evitar los dispositivos policiales.
Los brotes de tensión tampoco han desaparecido. En las proximidades del paso fronterizo se han registrado lanzamientos de piedras contra las fuerzas de seguridad y un autobús ha terminado calcinado en un incendio cuyas causas todavía se desconocen.
Castillejos, completamente colapsada
La localidad marroquí de Castillejos, situada junto a Ceuta, se ha convertido en el epicentro de la crisis.
Las calles permanecen tomadas por miles de jóvenes que han intentado cruzar o que esperan hacerlo en las próximas horas. El tráfico es prácticamente imposible debido a los atascos y numerosos comercios, restaurantes y cafeterías han decidido cerrar antes de tiempo por miedo a posibles disturbios.
La escena durante la madrugada era especialmente llamativa. Muchos jóvenes recorrían la antigua medina comprando flotadores con los que lanzarse al mar aprovechando la oscuridad, el calor y la niebla como aliados para intentar alcanzar territorio español.
Mientras tanto, las fuerzas marroquíes continuaban despejando las inmediaciones de la frontera. "Seguiremos avanzando para despejar toda la zona esta noche", aseguraba una fuente policial.
El rumor que ha corrido como la pólvora
Uno de los factores que más preocupa a las autoridades es el origen del efecto llamada.
Entre miles de personas se ha extendido un rumor según el cual España habría abierto la frontera y estaría permitiendo entrar sin papeles. Una información completamente falsa, pero que ha servido para movilizar a personas llegadas desde distintos puntos de Marruecos.
"Vi en el teléfono un aviso de que España había abierto la frontera para entrar sin papeles", explicaba Hadiya, una mujer que llegó a Castillejos junto a sus hijas convencida de que podría acceder a España.
Escenas similares se han repetido durante toda la jornada. "¿Es verdad que han abierto la frontera y se puede pasar sin papeles?", preguntaba un joven mientras corría junto a varios amigos hacia la costa.
Según el Gobierno español, detrás de la expansión de estos mensajes se encuentran las mafias dedicadas al tráfico de personas, que habrían aprovechado la confusión generada tras una reciente sentencia del Tribunal Supremo sobre las devoluciones en caliente para difundir informaciones falsas.
El Gobierno insiste en que habrá devoluciones
Tanto Madrid como Rabat han querido lanzar un mensaje de firmeza.
Ambos gobiernos han confirmado que las personas que hayan entrado de forma irregular serán devueltas a Marruecos, una medida que, por el momento, no ha conseguido rebajar la tensión sobre el terreno.
La propia embajadora marroquí en España, Karima Benyaich, aseguró este jueves que la situación "no es querida" por Marruecos y expresó el deseo de que quienes han cruzado la frontera regresen a su país.
Aunque el foco sigue estando en Ceuta, la tensión también ha alcanzado Melilla. Su presidente, Juan José Imbroda, cifró durante la madrugada en "unos 300 o 400 como mucho" las entradas irregulares registradas tanto por vía terrestre como marítima.
Pese a ello, quiso dejar claro que la situación "no tiene comparación" con la de Ceuta y destacó la actuación conjunta de Guardia Civil, Policía Nacional y Policía Local, además de la colaboración de la Gendarmería marroquí.
La mayor crisis desde 2021... y con muchas incógnitas
La actual crisis ya está considerada como la más grave entre España y Marruecos desde mayo de 2021, cuando unas 10.000 personas accedieron a Ceuta en apenas dos días en plena crisis diplomática entre ambos países.
En esta ocasión, el escenario vuelve a reunir numerosos ingredientes de tensión. La movilización comenzó pocos días después de que España avanzara en el reconocimiento de la nacionalidad a saharauis nacidos bajo administración española y apenas una semana después de la visita de Pedro Sánchez a Argelia, país enfrentado diplomáticamente con Marruecos por el conflicto del Sáhara Occidental.
Mientras tanto, el choque ha trascendido incluso el ámbito bilateral. Italia ha llegado a plantear la suspensión temporal del espacio Schengen con España por la situación en Ceuta, unas declaraciones que han provocado la convocatoria del embajador italiano por parte del ministro de Exteriores, José Manuel Albares.
La gran incógnita es ahora si el endurecimiento de los controles marroquíes, las devoluciones anunciadas por ambos gobiernos y la visita de Sánchez servirán para rebajar una tensión que, tras una noche marcada por el caos y la incertidumbre, sigue muy lejos de darse por resuelta.