El auge de Ozempic está impulsando un negocio insospechado: las personas que adelgazan no tienen grasa propia para trasplantarse, así que usan la de personas fallecidas
Algunos cirujanos plásticos hacen uso de injertos de piel para reparar quemaduras, recostruir mamas o para recuperar una nariz.

"La belleza nunca debería desperdiciarse de los muertos", asegura un cirujano plástico que prefiere permanecer en el anonimato en declaraciones a The Guardian. Las nuevas formas de cirugía estética están generando debate tanto en los medios de comunicación y como en las redes sociales. La doctora Melissa Doft, afincada en Nueva York, asegura que los "materiales cadavéricos de donantes de órganos y tejidos para la reconstrucción" llevan mucho tiempo en uso.
"Utilizamos injertos de piel para reparar quemaduras y para la reconstrucción mamaria u injertos de costillas para reconstruir narices", explica la profesional en declaraciones al diario británico.
Tal y como reza la publicación, hace una década nació el banco de tejidos MTF Biiologics que desarrolló un método para reutilizar el tejido adiposo humano donado que antes se desechaba tras la extracción de tejido cutáneo. Así es como nació el tratamiento inyectable Renuva ("matriz adiposa de injerto"), que se puede usar para dar volumen a las mejillas, los pliegues nasolabiales, las sienes y la celulitis: tiene la capacidad única de integrarse en el cuerpo receptor.
AlloClae, un producto de la compañía Tiger Aesthetics, funciona de manera similar. La entidad compra grasa donada, la procesa y la purifica para eliminar el material genético. Asimismo, dado que el producto incluye moléculas lipídicas y tiene una consistencia más espesa, es más adecuado para su uso en el cuerpo: levantamiento de glúteos, aumento de senos y reducción de caderas.
¿Qué tiene que ver el Ozempic?
Según el diario británico, los amantes de la belleza optan cada vez más por utilizar restos humanos, principalmente debido al cansancio por los rellenos tradicionales y al uso generalizado de Ozempic. De hecho, las personas que lo usan o que siguen dietas muy estrictas, "no tienen suficiente grasa para transferir". "Quieren tener las piernas y el abdomen delgados, pero los senos más voluminosos".
Opiniones contrarias
Esta práctica ha avivado un debate en el centro de la opinión pública e incluso muchos de los donantes de organos han dejado de serlo. "Consideraría no convertirme en donante de órganos si eso estuviera estipulado en la letra pequeña", asegura uno de ellos consultado por el medio de comunicación. "Cambiaré mi estatus de donante debido a esto", dijo otro. "Para mí, la donación de órganos es un bien público muy claro. Esto es todo lo contrario", opina otro.
Ryan Pferdehirt, vicepresidente de servicios éticos del Centro de Bioética Práctica, asegura que "los cadáveres no sufren daño al convertirse en inyectables". "Si la gente empieza a limitar su participación por miedo a esto, el daño podría superar el beneficio", explica. "Necesitamos injertos de piel. Necesitamos trasplantes de médula ósea. Necesitamos donación de órganos. Creo que eso es mucho más importante que los aspectos estéticos", agrega.
