"Si tiras basura, pierdes dinero": el lema con el que uno de los barrios más conocidos de Tokio multa a los turistas que ensucian sus calles
En Japón lo tienen claro.

El distrito de Shibuya, uno de los lugares más visitados de Japón y hogar del célebre cruce que aparece en innumerables guías de viaje, ha decidido endurecer su lucha contra la basura.
A partir de ahora, quienes arrojen residuos en la vía pública se enfrentarán a una multa inmediata de 2.000 yenes (unos 10,80 euros), una medida que refleja hasta qué punto el auge turístico está poniendo a prueba la convivencia en algunos de los destinos más populares del mundo.
La decisión llega en un momento en el que Japón vive un auténtico boom de visitantes internacionales. Según recoge la BBC, el país recibió en 2025 una cifra récord de 42,7 millones de turistas extranjeros, un crecimiento que ha impulsado la economía pero que también ha generado tensiones en barrios y ciudades especialmente concurridos.
Shibuya declara la guerra a la basura
Las nuevas sanciones han entrado en vigor en Shibuya, uno de los principales centros comerciales, turísticos y de ocio de Tokio. Un punto de la ciudad que aglomera grandes masas de locales y turistas tanto de día como de noche.
Las autoridades locales aseguran que en los últimos años ha aumentado el número de personas que consumen alcohol en la calle y abandonan residuos en espacios públicos, una situación que atribuyen en parte al incremento del turismo internacional.
La campaña se resume en un lema tan sencillo como contundente: "Si tiras basura, pierdes dinero". Quienes sean sorprendidos ensuciando las calles deberán pagar la multa en el acto, ya sea en efectivo, con tarjeta o mediante códigos QR. Y para asegurar el cumplimiento de esta nueva normativa, hasta 50 agentes patrullarán la zona para detectar infracciones y aplicar las sanciones de manera inmediata.
Un problema agravado por el turismo masivo
La medida pone el foco sobre una particularidad de Japón: la escasez de papeleras públicas. Por razones de seguridad, muchas fueron retiradas hace años, lo que obliga a residentes y visitantes a llevar sus residuos consigo hasta encontrar un lugar adecuado para depositarlos.
Sin embargo, las autoridades rechazan que esa circunstancia justifique comportamientos incívicos. "No podemos tolerar que se tire basura simplemente porque no hay papeleras", señalaron responsables del distrito en declaraciones recogidas por la BBC. La presión turística ha convertido esta cuestión en un desafío creciente. Una encuesta gubernamental reveló que más del 20% de los visitantes extranjeros considera precisamente la falta de papeleras como uno de los mayores inconvenientes durante su estancia en Japón.
Más medidas contra la saturación turística
Shibuya no es el único lugar que busca soluciones. En Fujiyoshida, una localidad cercana al monte Fuji, las autoridades han denunciado problemas de tráfico, acumulación de basura y molestias para los residentes debido a la llegada masiva de visitantes.
El Gobierno japonés lleva meses estudiando medidas para gestionar mejor estos flujos. Entre ellas figuran posibles aumentos de impuestos turísticos y aplicaciones que informan en tiempo real sobre los niveles de afluencia en determinados puntos del país.
La decisión de Shibuya se ha convertido así en uno de los ejemplos más visibles de una tendencia que se extiende por numerosos destinos internacionales: la búsqueda de fórmulas para compatibilizar el éxito turístico con la calidad de vida de quienes viven allí. En este caso, Japón intenta evitar que el atractivo que atrae a millones de viajeros termine convirtiéndose en un problema para sus propias ciudades.
