Una estadounidense en España se sincera sobre lo que más le cuesta al volante: "Es un choque cultural absoluto"
La creadora de contenido texana Rachel Anne relata las enormes diferencias entre conducir en Norteamérica y enfrentarse a las carreteras de nuestro país.
Emigrar a otro país implica enfrentarse a un sinfín de adaptaciones socioculturales. Y, como no podía ser de otra manera, ponerse al volante no es ninguna excepción. Dependiendo del rincón del mundo en el que te encuentres, las normas de circulación, los vehículos y la propia cultura vial pueden cambiar de forma radical.
Este es exactamente el caso de Rachel Anne, una creadora de contenido originaria de Texas (EE. UU.) que lleva más de siete años afincada en nuestro país. A través de uno de sus últimos y virales vídeos, la youtuber ha querido compartir cuáles son las diferencias que más le han chocado a la hora de conducir en España en comparación con su tierra natal.
Las rotondas: pura ciencia ficción en Estados Unidos
Para la inmensa mayoría de la sociedad estadounidense, las glorietas son poco menos que un mito. “En Estados Unidos las rotondas solamente existen en las películas románticas. Es que, directamente, no tenemos rotondas”, confiesa Anne entre risas.
A pesar de la falta de costumbre, la joven reconoce que le parecen un sistema muchísimo más lógico, eficiente y seguro que las clásicas y eternas intersecciones reguladas por semáforos. De hecho, asegura que implementarlas en su país mejoraría drásticamente la seguridad vial, aunque asume que a día de hoy es una misión imposible.
“Me parece muchísimo más lógica una rotonda que un semáforo. Además, una rotonda es más segura que un semáforo. Una rotonda, me parece la solución perfecta. Yo creo que en Estados Unidos toca empezar el país desde cero para meter rotondas porque ya la gente no lo entiende, entonces sería un caos, un show", comenta.
El "misterio" de los peatones en las calles
Otra de las grandes barreras a las que se enfrenta esta estadounidense es la altísima afluencia de viandantes. En la mayor parte de Estados Unidos, las enormes distancias han convertido al coche en una extensión del cuerpo humano, relegando la presencia de peatones casi exclusivamente al centro de grandes metrópolis como Nueva York o Miami.
En España, en cmabio, el tránsito de peatones es bastante común en cualquier ciudad, una realidad a la que a Anne le ha costado adaptarse. “Tengo que acostumbrarme a que haya peatones", reconoce.
El gran reto de conducir en España
Mientras que al otro lado del charco la inmensa mayoría del parque móvil es automático, en España (y en casi toda Europa) los coches manuales siguen siendo los reyes indiscutibles del asfalto.
Lejos de acobardarse, Anne está decidida a dominar el embrague y la caja de cambios. “El coche de mi novio es manual, entonces me toca aprender y tengo ganas porque creo que es como una habilidad útil de tener en la vida, sobre todo para mí, que voy a Italia frecuentemente y los coches allá son manuales”, concluye.