Adiós a la sequía: la Aemet considera que los embalses se han recuperado
Las lluvias registradas en enero y febrero han dado el último empujón para que los pantanos se llenen.
La sequia ha sido una de las grandes preocupaciones en los últimos años. Especialmente en ciertas zonas como la Cuenca del Guadalquivir, que ha registrado un largo período de precipitaciones escasas.
Los embalses han sufrido el tiempo seco y han ido perdiendo sus reservas hídricas. Esto ha provocado que varias localidades hayan tenido que imponer cortes en el suministro de agua, sobre todo entre 2023 y comienzos de 2025. Las restricciones se dejaron notar en Cataluña, Andalucía o Extremadura.
Este fenómeno ha afectado a los agricultores, que lamentaron la escasez de agua. También los consumidores lo han podido experimentar en su bolsillo con el aumento de precio de varios productos, como fue el caso de las legumbres y hortalizas en 2023.
Sin embargo, la Aemet ya ha dado por terminado este período de sequía. Así lo ha asegurado Rubén del Campo, portavoz de la Agencia Estatal de Meteorología, en la rueda de prensa en la que han dado a conocer los pronósticos para primavera.
"No hay sequía meteorológica considerando los datos para el conjunto de España", ha asegurado del Campo, que ha hecho hincapié en la Cuenca del Guadalquivir, que ha sido la más castigada.
Así se han llenado los embalses en España
Los embalses españoles se encuentran a un 82% de capacidad. Durante la misma semana de 2025 estaban al 60%, por lo que el incremento ha sido notable gracias a las precipitaciones generalizadas de los últimos meses. La media de los últimos diez años para la misma semana es del 56%.
Uno de los incrementos más espectaculares es el de las cuencas andaluzas. La media en este momento es del 75% de agua embalsada, mientras que en la misma semana del año pasado se encontraban en el 38,5%. La media de los últimos diez años es del 43%. Las lluvias de enero y febrero de 2026 han sido claves.
Las Cuencas Internas de Cataluña también son las que más han sufrido la sequía. En la actualidad tienen un 97% de agua embalsada, cuando en el mismo período del año anterior apenas superaban el 32%. La medía de los últimos diez años es del 59%.
La Cuenca del Guadalquivir abandona la sequía
Para la Aemet, el caso paradigmático del fin de la sequía es la Cuenca del Guadalquivir. No sólo porque haya casi duplicado su cantidad de agua embalsada en un año (ha pasado del 43% en la segunda semana de marzo de 2025 al 83% en la misma semana de 2026), sino porque ha abandonado una sequía estructural que llevaba arrastrando 10 años.
"Desde el 2016 ha habido una sequía de larga duración que ya se considera por terminada", ha expuesto Rubén del Campo. A lo largo de estos últimos 10 años no ha llovido lo suficiente, pero con las precipitaciones registradas entre octubre de 2025 y marzo de 2026 (sobre todo las de enero y febrero de 2026), la situación de sequía es ya un mal recuerdo.