POLÍTICA
02/08/2018 12:44 CEST | Actualizado 02/08/2018 17:36 CEST

El PSOE se dispara tras la llegada de Pedro Sánchez a Moncloa y Ciudadanos empata con el PP

El barómetro del CIS de julio refleja la caída de Podemos, relegado a la cuarta posición.

Pocas veces se puede recurrir en política a la frase hecha 'Llegar y besar el santo'. El actual presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, puede dar fe de que el dicho es cierto: desde que llegó al Palacio de la Moncloa a comienzos de junio ha disparado la intención de voto del PSOE. El partido ya es, según el barómetro del CIS de julio, la primera fuerza política (29,9% de estimación de voto). No sólo eso: la subida respecto a la encuesta anterior —en la que los socialistas eran tercera fuerza— es espectacular, superando en casi ocho puntos el dato precedente.

Del mismo modo que en el PSOE hay motivos justificados para la euforia, en la calle Génova, sede del Partido Popular, es tiempo para lamerse las heridas. De primera fuerza política se disputan ahora el tercer puesto con Ciudadanos. Ambos registran una estimación de voto del 20,4%.

Desde las elecciones de 2016 el PP está en caída libre, incapaz de recuperar en cualquiera de los barómetros publicados hasta ahora una mínima senda al alza. Hay, sin embargo, un dato para contener la depresión: el barómetro de julio sí refleja la llegada de Sánchez al poder, pero no tiene en cuenta el nuevo liderazgo de Pablo Casado, ya que el trabajo de campo tuvo lugar entre el 1 y el 10 de julio.

Pero para batacazo, el de Podemos. La formación y sus confluencias, que hace dos años aspiraban a dar el sorpasso al PSOE, queda relegado ahora a cuarta posición y pierde también cuatro puntos: 15,6%.

Pedro Sánchez tiene doble motivo de satisfacción. Además de por catapultar a su formación como la preferida por los españoles, es el líder político mejor valorado de los cuatro principales partidos (4,04 sobre diez). Albert Rivera (3,35 de nota) pasa a ocupar el segundo puesto en este listado.

El sondeo refleja de igual forma una subida de ERC de nueve décimas (3,9%) y una leve caída, apenas cuatro décimas, del PdeCat (1,3%). El PNV pierde sólo una décima (1,2%) y Bildu se mantiene estable con el 0,6% de los apoyos. Coalición Canaria se deja una décima, hasta el 0,2%.

El barómetro pone de manifiesto la volatibilidad de los votantes en los últimos dos años. Así, el 12% de los que votaron en 2016 a Unidos Podemos lo harían ahora por el PSOE, mientras que a Ciudadanos lo votaría el 17,9% de los que metieron en su momento la papeleta de Mariano Rajoy en la urna. Otro dato interesante: hay casi un 20% de los que votaron al PP que son incapaces de saber a qué formación respaldarían ahora.

El PSOE también gana en voto directo

En voto directo, que muestra la respuesta inmediata del encuestado sin los cálculos posteriores del CIS, es aún mayor la subida del PSOE y superior su diferencia con el resto de fuerzas.

El PSOE obtiene el 23,9% del voto directo, 10,4 puntos más que en abril, y se coloca 12,6 puntos por encima de Ciudadanos (11,3%) y hasta 13,7 por encima del Partido Popular (10,2%). Estos dos partidos, además, pierden apoyos directos: Ciudadanos se deja 4,8 puntos y el PP 1,9.

Unidos Podemos y sus confluencias también ven bajar su voto directo, que se reduce en 2,4 puntos hasta el 8,9 %.

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