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EEUU atacó un barco en el Caribe con una aeronave pintada para parecer un avión civil: ¿un crimen de guerra?

EEUU atacó un barco en el Caribe con una aeronave pintada para parecer un avión civil: ¿un crimen de guerra?

Las operaciones ordenadas por Trump contra supuestos narcos, que han matado a unas cien personas y de las que no se han aportado pruebas, pueden haber sido aún más censurables, según ha desvelado el 'New York Times'. 

El presidente de EEUU, Donald Trump, y su secretario de Defensa, Pete Hegseth, atienden a la prensa durante la 76ª Cumbre de la OTAN en La Haya (Países Bajos), el 25 de junio de 2025.
El presidente de EEUU, Donald Trump, y su secretario de Defensa, Pete Hegseth, atienden a la prensa durante la 76ª Cumbre de la OTAN en La Haya (Países Bajos), el 25 de junio de 2025.Beata Zawrzel / NurPhoto via Getty Images

Desde el 2 de septiembre, Estados Unidos viene lanzando una intensa campaña de ataques en el mar Caribe contra barcos supuestamente usados por mafias de narcotraficantes para llevar drogas a su país. Se calcula que ha destrozado al menos 35 buques, dejando 123 muertos. Nunca ha presentado pruebas de que estos narcos lo fueran, de que las barcazas llevasen la carga que denunciaba. Por eso, grupos de derechos humanos y oposición hablan de "ejecuciones extrajudiciales"

Pero es que esas sombras sobre la operación, de la que se enorgullece el presidente, Donald Trump, pueden ser aún mayores: según ha desvelado esta madrugada el diario The New York Times, el Pentágono utilizó una aeronave secreta, pintada para imitar un avión civil, en su primer ataque. Washington dijo que la embarcación portaba estupefacientes y que mató a sus 11 tripulantes. Según funcionarios conocedores del asunto, la aeronave llevaba sus municiones dentro del fuselaje, en lugar de visiblemente bajo las alas. Un fake para parecer inofensivo. 

La apariencia no militar es significativa, según especialistas legales, porque la Administración ha argumentado que sus ataques letales a embarcaciones son lícitos, no asesinatos, porque Trump "determinó" que EEUU está en un conflicto armado con los cárteles de la droga. No lo llama guerra, por eso argumenta que no necesita el permiso del Congreso, que sí le reclama el Partido Demócrata.

"Sin embargo, las leyes de la guerra prohíben a los combatientes simular ser civiles para engañar a los adversarios y hacer que bajen la guardia, para luego atacarlos y matarlos", recuerda el Times. Eso constituye un crimen de guerra llamado "perfidia"

Por ejemplo, el diario habla con el general retirado Steven J. Lepper, exfiscal general adjunto de la Fuerza Aérea norteamericana, quien afirma que si la aeronave había sido pintada de forma que ocultaba su naturaleza militar y se había acercado lo suficiente como para que las personas a bordo la vieran, engañándolas para que no se dieran cuenta de que debían evadirla o rendirse para sobrevivir, eso constituía un crimen de guerra según los estándares de los conflictos armados. "Ocultar la identidad es un elemento de perfidia", declaró. "Si la aeronave que sobrevuela no es identificable como una aeronave de combate, no debería participar en actividades de combate".

No está claro qué avión era. Si bien varios funcionarios confirmaron que no estaba pintado al estilo militar clásico, se negaron a especificar su aspecto exacto usado en esta Operación Lanza del Sur.

Qué es la perfidia

La perfidia en el derecho internacional es un crimen de guerra definido por el engaño malicioso para traicionar la confianza del adversario, incitándolo a creer que tiene protección para luego matarlo, herirlo o capturarlo, violando gravemente el Derecho Internacional Humanitario. Se distingue de las artimañas aceptadas en la guerra (como el camuflaje), porque la perfidia es una infracción grave, sancionada por el Estatuto de Roma, que utiliza señales de protección (como la bandera blanca o emblemas de la Cruz Roja) para fines bélicos, generando un riesgo para las labores humanitarias. 

Se caracteriza por: 

  • Engaño y traición: Actos que aparentan ser inofensivos o invitan a la confianza (ej. fingir rendición, usar emblemas de protección) para atacar al enemigo.
  • Violación del Derecho Internacional: Constituye una infracción grave, como matar o herir a traición, o usar indebidamente banderas de tregua o emblemas humanitarios.
  • Distinción de artimañas: A diferencia de las estratagemas (camuflaje, desinformación), la perfidia busca engañar sobre la protección debida por el DIH.
  • Ejemplos de perfidia: Hacer creer que un combatiente no es un objetivo militar para atacarlo, usar la bandera blanca de parlamento para atacar, utilizar emblemas de la Cruz Roja o de la ONU para encubrir operaciones militares.
  • Consecuencias legales: La perfidia puede ser un crimen de guerra, con penas aplicables por tribunales nacionales e internacionales. Socava la confianza en las normas humanitarias, poniendo en peligro misiones futuras y la protección de combatientes y civiles.
Imagen aérea de un barco y su estela, supuestamente de narcotraficantes, antes de ser atacado por EEUU.
Imagen del vídeo difundido por el Departamento de Guerra de EEUU del último ataque a un buque en el Caribe, el 7 de noviembre de 2025.@SecWar / X

Los detalles de la operación

La aeronave atacada, dice el NYT, descendió lo suficiente como para que las personas a bordo la vieran, según varios funcionarios que vieron o fueron informados sobre las imágenes de vigilancia del ataque. La embarcación había regresado hacia Venezuela, aparentemente después de ver el avión, antes del primer ataque.

Dos supervivientes del ataque inicial parecieron saludar posteriormente a la aeronave, tras trepar a un trozo volcado del casco, antes de que los militares los abatieran en un ataque posterior que también hundió los restos. No está claro si los primeros supervivientes sabían que la explosión en su embarcación había sido causada por un ataque con misiles. Ha habido también polémica sobre esto, sobre si se supo que había supervivientes y, en vez de asistirlos, se les remató, algo que ha rechazado el secretario de Defensa, Pete Hegseth (rebautizado "de Guerra"). 

"Desde entonces, el Ejército ha optado por utilizar aeronaves militares reconocibles para los ataques contra embarcaciones, incluyendo drones MQ-9 Reaper, aunque no está claro si estas aeronaves volaron lo suficientemente bajo como para ser vistas", ahonda la información. En un ataque a una embarcación en octubre, dos supervivientes de un ataque inicial lograron alejarse nadando de los restos, evitando así ser asesinados por un ataque posterior contra los restos de su embarcación. El ejército los rescató y los devolvió a sus países de origen, Colombia y Ecuador.

Según personas familiarizadas con el asunto, han surgido preguntas sobre perfidia en sesiones informativas a puerta cerrada del Congreso por parte de líderes militares, pero no se han debatido públicamente, debido a que la aeronave es clasificada. El debate público se ha centrado en un ataque posterior que mató a los dos primeros supervivientes, a pesar de que la ley de guerra prohíbe atacar a los náufragos. No más. 

La defensa

A preguntas del diario, el Pentágono insistió en un comunicado que su arsenal ha sido sometido a una revisión legal para garantizar su cumplimiento con las leyes de los conflictos armados. "El ejército estadounidense utiliza una amplia gama de aeronaves estándar y no estándar según los requisitos de la misión", declaró Kingsley Wilson, secretario de prensa del Pentágono. 

 "Antes de la puesta en servicio y el empleo de cada aeronave, se someten a un riguroso proceso de adquisición para garantizar el cumplimiento de la legislación nacional, las políticas y regulaciones del departamento y las normas internacionales aplicables, incluido el derecho de los conflictos armados". 

La Casa Blanca no ha replicado. 

Diversos especialistas en leyes que rigen el uso de la fuerza han afirmado que las órdenes de Trump y Hegseth de atacar las embarcaciones han sido ilegales y que los asesinatos han sido asesinatos. El Ejército no tiene permitido atacar a civiles que no representen una amenaza inminente, incluso si son sospechosos de delitos. 

El Gobierno ha argumentado que los ataques son lícitos y que las personas a bordo de los barcos son "combatientes" porque Trump decidió que la situación constituía un supuesto conflicto armado no internacional -es decir, una guerra contra un actor no estatal- entre EEUU y una lista secreta de 24 bandas criminales y cárteles de la droga que él considera terroristas. La legitimidad de esta afirmación es ampliamente cuestionada. Aun así, ha llamado la atención sobre cómo ciertos ataques podrían haber violado las leyes de la guerra.

Los ataques ocurrieron antes de que, el pasado 3 de enero y por orden del presidente Trump, fuerzas militares estadounidenses desplegadas cerca de Venezuela ingresaran al país para capturar al líder de Caracas, Nicolás Maduro, quien desde hace diez días permanece recluido en una cárcel federal de Nueva York.

Las operaciones contra embarcaciones atribuidas al narcotráfico han sido cuestionadas por analistas y por gobiernos como el de Colombia, que las consideran una violación del derecho internacional y denuncian que han dejado más de un centenar de muertos sin que se haya demostrado públicamente su vínculo con el crimen organizado.