Irán da recomendaciones a los barcos para que eviten las minas en Ormuz: sólo cuatro han cruzado por ahora
Las naves "deberán coordinarse con la Guardia Revolucionaria y, hasta nuevo aviso, utilizar las rutas alternativas para el tránsito", avisa Teherán. EEUU no se aclara: por un lado dice que hablar de cierre es "falso" y, por otro, exige su reapertura.
La Guardia Revolucionaria iraní (CGRI) compartió esta madrugada un mapa con rutas alternativas para el tránsito en el estrecho de Ormuz, un día después de que el presidente de Estados Unidos, Donad Trump, aceptase el plan de diez puntos presentado por Teherán y comenzase un alto al fuego de dos semanas entre ambos países.
Frágil, fragilísimo, como demuestra la pelea de las partes sobre los puntos de debate y, sobre todo, qué ocurre con Líbano, que los iraníes entienden incorporado al armisticio, pero no los norteamericanos ni los israelíes. Estos últimos lanzaron ayer el peor ataque a su vecino del norte desde que comenzó esta crisis, hace casi seis semanas, dejando 250 muertos, según el Ministerio de Salud de Beirut.
Debido a la guerra, que comenzó el pasado 28 de febrero, y "ante la presencia de diversos tipos de minas antibuque" en la zona, la agencia Tasnim, vinculada al cuerpo de élite de las fuerzas armadas iraníes, indicó que los buques que transiten el estrecho "deberán coordinarse con la CGRI y, hasta nuevo aviso, utilizar las rutas alternativas para el tránsito" por esta estratégica vía.
Según indicaron medios persas, se establecerá una ruta de entrada y otra de salida: la primera irá desde el mar de Omán hacia el norte, hasta la isla de Larak, y de ahí al golfo Pérsico, mientras que la segunda seguirá el trayecto inverso, ambas conforme a un mapa que Tasnim compartió en Telegram.
Tras los ataques aéreos de Estados Unidos e Israel contra Irán a finales de febrero, Irán comenzó a bloquear el estrecho, a colocar minas y a lanzar ataques esporádicos contra buques.
Paso seguro
Tras registrar caídas drásticas del tráfico de hasta el 97 % tras el inicio de la guerra, el movimiento en el estrecho de Ormuz comenzó a reanudarse con cautela el miércoles después de que EEUU e Irán acordaran una tregua de dos semanas que permitirá el "paso seguro" por la vía.
Sin embargo, el mismo miércoles Teherán anunció una interrupción de la navegación de los buques petroleros como respuesta a los masivos bombardeos sorpresa que Israel lanzó contra el Líbano, una información que ha negado la Casa Blanca.
Horas antes del acuerdo, Teherán aseguró que su plan estipula un "protocolo de seguridad" para garantizar el "control" iraní de este paso estratégico, por el que antes de la guerra circulaba cerca de un 20 % de las energías fósiles mundiales.
La reapertura de Ormuz ha sido una demanda de la comunidad internacional y, especialmente, de Trump, que ha amenazado reiteradamente a Irán con atacar y "arrasar" sus centrales eléctricas y sus puentes si no reabría el estrecho. Incluso aseguró que todo el país podría ser "aniquilado en una sola noche" y que volvería a "la Edad de Piedra".
Apenas cuatro buques... y no son petroleros
Este jueves sigue sin estar claro cuándo Irán permitiría el paso plenamente libre de buques por el estrecho, tan trascendente. Según ha informado esta noche el diario norteamericano The New York Times, "ningún petrolero ni gasero ha atravesado el estrecho desde que se alcanzó el alto el fuego", según datos proporcionados a por Kpler, una empresa global de seguimiento de buques. Cuatro graneleros, o sea, buques que transportan carga seca, sí lograron cruzar.
Los medios estatales iraníes informaron ayer por la tarde que el estrecho estaba "completamente cerrado" y que algunos petroleros habían sido rechazados. Este informe se produjo después de que medios semioficiales, afiliados al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria, informaran que el tráfico en el estrecho se había detenido nuevamente, esta vez en respuesta a una ola de ataques israelíes contra el Líbano.
Desde esos informes, ningún buque ha cruzado el estrecho, según los datos de Kpler. Según datos marítimos, el último buque en cruzar el estrecho -un carguero- fue localizado en medio del mismo alrededor de las 16:45 (hora española) del miércoles.
Nikos Pothitakis, responsable de relaciones con los medios de Kpler, afirmó al diario neoyoquino que el tráfico indicaba que, independientemente del estatus oficial del estrecho, este se encontraba prácticamente cerrado. No estaba claro el motivo de la escasa actividad marítima, pero podría reflejar la persistente inquietud de los marineros y sus aseguradoras, quienes podrían mostrarse reacios a reanudar las operaciones hasta tener mayor certeza de que es seguro.
La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, contribuyó también ayer a la confusión general, ya que en una rueda de prensa caótica, afirmó que las noticias sobre el cierre del estrecho eran "falsas". Luego, pidió su reapertura "inmediata". Se negó a responder a las reiteradas preguntas sobre quién controla actualmente la vía marítima.