La Global Sumud Flotilla, frente a un nuevo intento por romper el bloqueo israelí de Gaza, ahora con Greenpeace y Open Arms
La nueva Global Sumud Flotilla partirá con una flota consolidada de más de 70 embarcaciones con más de 1.000 participantes de más de 70 países.

Si la Global Sumud Flotilla, interceptada el pasado mes de octubre en aguas internacionales y de manera ilegal por fuerzas especiales del Ejército de Israel, fue la mayor misión vía marítima que trató de romper el bloqueo israelí de Gaza hasta la fecha, esta vez el cometido será aún mayor. Este domingo zarpará de nuevo desde Barcelona una nueva misión de la Global Sumud Flotilla, convertida ahora en una suerte de armada por la paz; será la misión marítima civil más grande que tratará de alcanzar Palestina y "desafiar el asedio ilegal de Israel sobre Gaza, entregar ayuda y confrontar el genocidio en curso del pueblo palestino y la complicidad que lo permite".
La nueva Global Sumud Flotilla partirá con una flota consolidada de más de 70 embarcaciones con más de 1.000 participantes de más de 70 países, "con capacidad para expandirse a medida que las condiciones lo permitan". En esta ocasión, además, los diferentes barcos estarán acompañados de dos organizaciones que conocen bien el Mediterráneo, Open Arms y Greenpeace, que desplegará su emblemático buque Arctic Sunrise, un rompehielos que ha realizado acciones alrededor de todo el mundo.
"El genocidio sigue ocurriendo", explica a El HuffPost Valentina Carvajal, responsable de Paz y Desarme en Greenpeace España, que estará embarcada en el Arctic Sunrise durante las primeras semanas de tránsito. Desde la organización ecologista han decidido sumarse a esta flotilla para, sobre todo, "ofrecer apoyo marítimo, técnico y operativo". "Llevamos ya varios meses trabajando junto a la Global Sumud Flotilla en todo lo que tiene que ver con el apoyo marítimo, aprovechando nuestros 50 años de experiencia en el mar: desde protocolos de navegación, seguridad o logística", cuenta.
Ese será principalmente el papel del famoso barco, sumarse "desde un lugar de apoyo" pero para "denunciar también el asedio ilegal y la trama de complicidades" con el genocidio que según Naciones Unidas comete Israel en Gaza. Ante la pregunta de si temen que Israel pueda no solo atacar sino interceptar y secuestrar uno de sus barcos más famosos, Carvajal apunta que son muy conscientes de "cómo Israel ataca las iniciativas humanitarias" y prevén "todo tipo de escenarios". En principio, y según han acordado con la organización de la Global Sumud Flotilla, el Arctic Sunrise se acercará hasta las 200 millas náuticas de Gaza, desde donde "seguirán prestando apoyo".
En Open Arms, por su parte, cuentan con la experiencia de haber podido romper en 2024 el bloqueo naval impuesto por Israel por primera vez en 20 años. La organización experta en rescates marítimos llevó a cabo dos misiones de ayuda humanitaria junto a la World Central Kitchen del chef José Andrés que, sin embargo, tuvieron que interrumpir después de que Israel matara a siete cooperantes de la WCK.
Una vez más, desde la flotilla destacan que su acción es no solo pacífica sino legal. "Tenemos derecho a establecer un corredor humanitario para una población civil bajo asedio", explican desde la organización. Pese al conflicto en Oriente Medio por las guerras iniciadas por Israel en Irán y Líbano, no tienen duda de que deben zarpar, pase lo que pase. "Zarpamos no a pesar de la guerra, las escaladas, las amenazas y los altos el fuego frágiles, sino por todo eso. Zarpamos porque la sociedad civil palestina ha urgido a los movimientos de solidaridad internacional a movilizarse", señalan.
Este domingo, en una rueda de prensa previa a la partida, los miembros del Comité Directivo de la Global Sumud Flotilla quisieron dejar claro que "esta flotilla no se trata únicamente de entregar ayuda". "Es una intervención civil directa contra el genocidio, el asedio, el ecocidio, el hambre forzada y los sistemas globales que los sostienen. Hoy Barcelona se convirtió en el umbral entre el duelo y la acción. Familias que lo han perdido todo, médicos que han trabajado dentro de hospitales colapsadas, organizadores que han visto a gobiernos permitir la muerte masiva, y movimientos que se levantan en distintos continentes llegaron todos a la misma conclusión: esperar cuesta vidas palestinas. La flotilla avanza ahora como parte de una escalada global más amplia para confrontar el asedio, la impunidad y los sistemas políticos que hacen posible ambas cosas", han dicho.
Además de la misión marítima, este mismo domingo han lanzado We Rise, "una campaña internacional sincronizada diseñada para aumentar la presión política, económica y social mediante movilizaciones terrestres coordinadas mientras avanza la flota". Entre otras cosas, han abogado por el cierre de puertos dirigidos a cadenas de suministros de armas, intervenciones artísticas y culturales en plazas públicas y escaladas de boicot y desinversión. A todo esto se suma, además, dos convoyes terrestres a través del Norte de África y Asia que tratarán de romper también el asedio ilegal de Israel por tierra.
