La noche que murió Jameneí, los iraníes salieron a celebrar, pusieron música y repartieron bebidas: "Todos los que conozco esperan el momento para volver a salir"
A pesar de ello, muchos opositores son conscientes de que los bombardeos por sí solos difícilmente derribarán al régimen.
Irán vive días de incertidumbre en medio de la guerra y de un fuerte control de la información. Mientras el país permanece en estado de emergencia y muchas ciudades escuchan cada noche el sonido de las explosiones, parte de la población expresa sentimientos contradictorios: miedo por el conflicto, pero también esperanza de que la situación abra la puerta a un cambio político.
Informar desde dentro del país se ha vuelto extremadamente difícil. Tras el inicio de la guerra el sábado, el gobierno desconectó completamente internet. Para comunicarse con el exterior, algunos ciudadanos recurren a conexiones por satélite y redes privadas virtuales.
Entre quienes se oponen al régimen también se percibe una mezcla de esperanza y cautela. El activista iraní Mehrab Abbasi explica al medio local taf que tras la represión de enero el país quedó sumido en semanas de silencio y depresión colectiva.
Sin embargo, asegura que la muerte del líder supremo provocó una reacción inesperada en algunas ciudades. Según su testimonio, la gente salió a las calles para celebrarlo. Relata que la noche en que murió Jameneí, los vecinos pusieron música y repartieron bebidas alcohólicas, algo prohibido en el país.
Aun así, el precio personal es alto. Abbasi ha perdido su trabajo porque la empresa para la que trabajaba depende de internet, actualmente bloqueado. Antes de que comenzara la guerra compró alimentos por miedo a que el conflicto se alargue y provoque escasez.
Esperando otro levantamiento
Muchos opositores son conscientes de que los bombardeos por sí solos difícilmente derribarán al régimen. Pero algunos creen que el conflicto podría abrir una oportunidad para un nuevo levantamiento interno. Cuando se le pregunta si volvería a manifestarse, Abbasi dice que "por supuesto. Todos los que conozco esperan el momento para volver a salir".