La UE se planta frente a las tecnológicas de EEUU: "No podemos permitir que nuestros hospitales o redes eléctricas dependan de otros"
La Comisión presenta varias medidas para depender menos de las Google, Apple, Meta o Microsoft de turno.
Desde que Donald Trump regresó al poder, las relaciones transatlánticas siguen viviendo dificultades. EEUU está buscando en toda su legislación excusas para mantener e imponer aranceles al Viejo Continente, lo que ha valido las críticas esta misma semana de altos cargos de la Comisión. Esto sucede al mismo tiempo que el Ejecutivo comunitario acaba de anunciar un paquete de medidas para depender menos de las grandes tecnológicas, algo que ya preocupa a algunas multinacionales desde hace meses.
Aunque Bruselas no menciona explícitamente a Google, Meta o Microsoft, no hay dudas: la Unión Europea estudiará un "paquete de medidas de soberanía tecnológica" para reforzar su "autonomía y resiliencia". En el paquete hay dos propuestas legislativas, un Reglamento de Semiconductores 2.0 y un Reglamento de Desarrollo de la Nube y de la IA; así como una estrategia relacionada con los desarrollos en código abierto y una hoja de ruta para digitalizar el sector energético.
Algunas de estas propuestas ya llevan la impronta de la comisaria europea de Competencia, Teresa Ribera, que ha advertido que esa digitalización del sistema energético "es una oportunidad para que Europa obtenga un mayor rendimiento de la infraestructura existente y reduzca las facturas de los consumidores". "Este paquete aprovecha dicha oportunidad y garantiza que la creciente demanda de centros de datos se integre armónicamente con la red eléctrica".
Pese a que Bruselas no mencione explícitamente a las grandes tecnológicas estadounidenses, el conjunto de iniciativas van encaminadas a que la UE dependa menos de ellas. Es una medida que responde a los poco sutiles comentarios de Trump en los últimos años mencionando esa dependencia de las instituciones comunitarias y de los países de la UE sobre plataformas o herramientas digitales estadounidenses.
De hecho, en diciembre del año pasado, cuando se supo que la Unión Europea acababa de multar con 120 millones de euros a X (la plataforma antes conocida como Twitter, en manos de Elon Musk), Trump reaccionó a las pocas horas: "No creo que sea correcto y no veo cómo pueden hacer eso. Europa tiene que tener mucho cuidado al hacer muchas cosas", advirtió.
"No podemos depender de otros en las tecnologías de nuestros hospitales, redes eléctricas y servicios"
La propia Comisión Europea admite que las medidas llegan cuando Europa "sigue dependiendo en gran medida de proveedores externos para tecnologías digitales esenciales". De hecho, una de las propuestas que se incluyen en este paquete es la idea de incentivar la contratación de herramientas digitales de código abierto mediante la reforma de los procedimientos de licitación, introduciendo esa cualidad como uno de los elementos a ponderar en los concursos y adjudicaciones.
La propia presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, va más allá. En la presentación de esta nueva estrategia de soberanía industrial, la mandataria fue clara: "No podemos permitirnos depender de otros para las tecnologías que mantienen en funcionamiento nuestros hospitales, estables nuestras redes eléctricas y seguros nuestros servicios".
"Se trata de proteger a nuestros ciudadanos, defender nuestros intereses y tomar nuestras propias decisiones. Europa cuenta con el talento, la excelencia en la investigación, la base industrial y el Mercado Único. Juntos, debemos convertir estas fortalezas en soberanía tecnológica", incidió.